El jueves pasado la justicia chilena recibió a Joan Carlos Acevedo Carcamo, el artista de reggaetón conocido como "Dehilan", tras su extradición desde Argentina, casi dos meses después de su detención en Buenos Aires. Está formalmente imputado por los delitos de secuestro extorsivo y sustracción de menores, por hechos que, según la investigación, afectan a la familia del líder del clan denominado Los Mella.
Según las fuentes del caso citadas por el medio Infobae, "Dehilan", de 18 años, era buscado por Interpol —la Organización Internacional de Policía Criminal— en el marco de una causa que lo vincula con una banda que operaba en Chile y que, siempre según la investigación, retuvo a la esposa y a la hija de Marcelo Mella, dirigente del clan Los Mella y figura reconocida en el expediente judicial chileno.
La captura ocurrió cuando Acevedo ingresaba, en compañía de su pareja, a un edificio de alquileres temporarios en el barrio porteño de Monserrat, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y fue el resultado de tareas de campo y análisis informativos realizadas por la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina, junto con consultas a la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina.
La causa en Chile sostiene que Acevedo habría actuado como autor intelectual y material del secuestro, y que los captores enviaron fotos y videos de las víctimas para exigir un rescate. En un primer momento los secuestradores habrían reclamado 1.000 millones de pesos chilenos, y finalmente obtenieron un pago por un total de 500.000.000 pesos chilenos, cifra que en la nota original se señaló como equivalente a unos 600 mil dólares.
El caso también exhibe la tensión entre cultura y violencia: Acevedo suma presencia en redes y plataformas de música, con más de 80 mil seguidores entre distintos canales y audiencias mensuales en Spotify y TikTok. Esa visibilidad, en un joven de 18 años, plantea preguntas sobre cómo interactúan escenas musicales urbanas y redes delictuales en contextos locales y transnacionales en Latinoamérica.
En la investigación colaboraron autoridades judiciales chilenas y las unidades especializadas argentinas, que procedieron a la detención y luego a la entrega del imputado a las autoridades chilenas para continuar con la investigación y las medidas cautelares que corresponden. El sondeo judicial buscará ahora establecer responsabilidades penales concretas y la participación de eventuales cómplices.
Queda por ver cómo avanzará la causa en los tribunales chilenos y qué impacto tendrá este caso en la percepción pública sobre jóvenes artistas vinculados a escenas urbanas. Más allá de la fama en plataformas, la historia de Acevedo confluye con dinámicas de poder y violencia que siguen marcando regiones urbanas de Chile y la región.