La Fiscalía General de la República (FGR) informó que entregó a familiares el cadáver de Nemesio Oseguera, alias 'El Mencho', a casi una semana del operativo militar que terminó con la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según la institución, la entrega se realizó después de agotar las diligencias internas y verificar lazos de parentesco.
En el comunicado la FGR precisó que, para autorizar la entrega, se practicaron pruebas genéticas destinadas a confirmar que quienes solicitaron el cuerpo mantenían lazos consanguíneos con el fallecido. La fiscalía reprodujo en su nota la denominación que usa la legislación mexicana y aludió a la persona como Rubén 'N', sin aportar más detalles sobre el procedimiento ni el lugar donde permanecieron los restos durante las pericias.
El caso se enmarca en el operativo del Ejército Mexicano realizado el pasado fin de semana, que según autoridades terminó con la muerte de quien fuera uno de los capos más buscados por México y por Estados Unidos. El Gobierno de México, con la presidenta Claudia Sheinbaum y su Gabinete de Seguridad, ha señalado que la acción contó con intercambio de información con Estados Unidos, sin que ello comprometa la soberanía nacional.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dijo que las autoridades monitorean la reconfiguración del CJNG y que contemplan hasta cuatro posibles sucesores para la cúpula del grupo criminal, sin entregar nombres. Esa vigilancia incluye seguimiento de rutas criminales, inteligencia regional y controles en las zonas donde el cártel tenía presencia.
Tras el abatimiento se registraron episodios de violencia y bloqueos en distintas entidades del país, hechos que el Ejecutivo ha vinculado a grupos afines al CJNG en reacción a la captura del liderazgo. A pesar de esos incidentes, el Gobierno insiste en que México mantiene condiciones para albergar eventos internacionales de magnitud, entre ellos el Mundial de Fútbol 2026, que tendrá sedes en Estados Unidos, México y Canadá.
La agencia calificadora Moody's evaluó el suceso como un factor que incrementa riesgos económicos por la seguridad, describiéndola como "un riesgo social grave" y una restricción estructural al crecimiento por el aumento de costos operativos. Analistas consultados por medios mexicanos han advertido que la muerte del capo puede desgajar redes criminales y provocar olas de violencia localizadas mientras se reacomodan las alianzas.
La entrega del cuerpo cierra una etapa técnica del caso, pero abre otra de seguimiento: la FGR y las fuerzas de seguridad deben ahora monitorear la descentralización del poder del CJNG y coordinar con autoridades estatales para prevenir represalias. A nivel internacional, la cooperación con Estados Unidos seguirá bajo escrutinio político, y en lo inmediato las fiscalías que investigan delitos relacionados con el cártel continúan con diligencias pendientes.

