En el aniversario 35 de la muerte de Jaime Guzmán, Guillermo Ramírez, presidente de la Unión Demócrata Independiente, (UDI) reiteró la solicitud de acelerar la extradición de Galvarino Apablaza, señalado como autor intelectual del asesinato del senador gremialista. La presión llega en un momento en que la oposición ha buscado coordinar respuestas frente a temas de justicia y seguridad. Tras una reunión de coordinación entre los secretarios generales de los partidos de la oposición, se abordó la insistencia de la UDI en que Apablaza sea extraditado desde Argentina y enfrente la justicia en Chile.
Sobre el tema, Ramírez enfatizó la necesidad de que ambos gobiernos, argentino y chileno, hagan todo lo posible para que Apablaza esté pronto en Chile y pueda enfrentarse a la justicia como corresponde. En esas palabras quedó claro que la prioridad para la UDI es cerrar este capítulo. “Nosotros volvemos a insistir tanto al gobierno argentino como al gobierno chileno, que hagan todo lo posible para que Galvarino Apablaza pueda estar pronto acá y pueda enfrentar a la justicia en Chile como corresponde”, afirmó el dirigente.
Pero no todos compartieron el mismo diagnóstico. Andrés Couble, secretario general del Frente Amplio, llamó a avanzar con el proceso, pero subrayó que debe revisarse que se sigan todos los procedimientos administrativos y judiciales y que las autoridades de los países involucrados evalúen si la extradición corresponde. “tiene que avanzar la justicia. Tiene que revisarse que se sigan todos los procedimientos administrativos, judiciales como corresponden, y tendrán que evaluar las autoridades de los diversos países si esta extradición corresponde”, afirmó.
La postura fue cuestionada por Bárbara Figueroa, secretaria general del Partido Comunista. “No nos sorprende esta decisión, pero nos parece que es inconsistente con lo propio que planteó el Presidente de la República en el marco de su campaña”, señaló. Y añadió que enfocar estas gestiones de extradición, cuando el país enfrenta otros temas como el alza de combustibles y del costo de la vida, dista de la coherencia esperada. “ahí está el foco principal y no en los gustitos ideológicos que se quiera dar una autoridad que después de 12 años logró llegar a la presidencia de la república”.
Además, el encuentro dejó claro que, en paralelo, se discutieron coordinaciones con expertos económicos para evaluar las determinaciones en materia económica asumidas por el Ejecutivo en estas tres semanas. En ese contexto, se señaló la necesidad de avanzar con un marco claro de políticas que respondan a la realidad de hogares y empresas y que no se parezcan a acciones aisladas. En ese marco, los actores políticos buscaron también alinear mensajes sobre la agenda económica y su impacto social, sin perder de vista las tensiones entre promesas de campaña y decisiones actuales. El escenario deja claro que la extradición de Apablaza conserva un peso simbólico importante para la historia de la posguerra y su tratamiento en el presente podría influir en la dinámica entre gobierno y oposición, especialmente en un momento de debates sobre seguridad y derechos humanos.
Analistas señalan que este foco podría amplificar fricciones entre los actores políticos, pero también abrir un espacio de negociación en torno a la forma en que Chile aborda casos complejos de justicia y cooperación internacional. El próximo paso será ver si el gobierno logra avanzar en los trámites y si Argentina ofrece señales concretas sobre la tramitación de la extradición, escenario que podría influir en el clima político de cara a futuros acuerdos entre diversas fuerzas.
