JPMorgan se adjudicó el mandato para asesorar la venta de parte del patrimonio forestal de CMPC, según fuentes cercanas a la operación. Este movimiento representa el primer paso verificable de un plan para ordenar el balance de la papelera controlada por la familia Matte antes de dar luz verde a Natureza, la planta de celulosa en Rio Grande do Sul, Brasil. Natureza tiene un costo estimado en torno a US$ 4.500 millones, y sería una de las mayores inversiones de una empresa chilena en el exterior. Para buena parte de los inversores institucionales chilenos, la venta de bosques sería apenas una pieza del financiamiento; la pieza faltante es un aumento de capital. El balance de CMPC se encuentra en un punto delicado. En 2025 su EBITDA (utilidad antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) cayó a US$ 1.086 millones desde US$ 1.496 millones en 2024, y la deuda financiera neta cerró el primer trimestre en 4,1 veces el EBITDA, por encima de 3,3 veces de 2024 y del tope de 3,5 activado por la política interna. En abril, Fitch Ratings rebajó la calificación de CMPC al último peldaño del grado de inversión. El plan de desinversión apunta a la base forestal que CMPC considera prescindible, con ventas que podrían ser definitivas o acompañadas de contratos de suministro de largo plazo. El objetivo es liberar caja para cubrir los desembolsos de Natureza entre 2027 y 2028, estimados en cerca de US$ 1.450 millones al año. En el mercado ya se da por hecho una emisión de acciones por al menos US$ 600 millones. El efecto en Chile podría verse en la cadena forestal y en el financiamiento de CMPC, que es una de las mayores empresas del país, con posibles impactos en empleos y en la cadena de proveedores de la industria. Como primer paso, la venta de bosques deberá definir condiciones y plazos, y no hay fecha oficial para la concreción.