Un menor de 13 años fue internado en un centro de menores tras apuñalar y provocar la muerte de un joven colombiano de 18 años el pasado viernes en Valladolid, España, informó la Policía Nacional a la agencia EFE.
La víctima fue identificada como Juan Esteban Rubio, de 18 años. Según la Policía Nacional, el joven fue atacado en las inmediaciones de un colegio, recibió al menos tres puñaladas en el pecho efectuadas con un cuchillo de cocina y falleció por las heridas. El joven había cumplido la mayoría de edad el martes 17 de febrero y estudiaba en el Instituto Ribera de Castilla.
Tras el ataque, el presunto agresor, de 13 años, quedó ingresado en el Centro de Menores Infractores del Zambrana, en Valladolid. Otra joven de 17 años fue también internada en ese centro y una mujer de 18 años ingresó en prisión preventiva, todas ellas supuestamente vinculadas a los hechos, según fuentes policiales citadas por EFE.
La Policía Nacional investiga si el apuñalamiento está relacionado con enfrentamientos entre bandas juveniles latinas, y maneja como hipótesis la posible implicación de los grupos conocidos como Dominican Don't Play (DDP) y Los Trinitarios. Estas organizaciones, originarias de comunidades dominicanas en el extranjero, han sido señaladas en episodios de violencia entre jóvenes en algunas ciudades españolas, aunque en este caso la vinculación es investigada y no está probada.
Los padres de la víctima, Mónica Torres y Diego Rubio, dijeron a El Norte de Castilla que su hijo no pertenecía a banda alguna. La madre lamentó: "Éramos una familia de bien, somos una familia de bien." El padre cuestionó la incapacidad del sistema penal para imputar a un menor de 13 años y añadió que la madre del agresor había pedido ayuda repetidamente a los servicios sociales y a la Policía, sin que según ellos se tomaran medidas preventivas antes de la tragedia.
Las autoridades han dispuesto un dispositivo preventivo en el cementerio de Las Contiendas, donde está prevista la incineración de la víctima, para evitar alteraciones en el sepelio, dijeron las mismas fuentes. La investigación permanece abierta y la Policía Nacional continúa recabando pruebas y declaraciones para concretar el móvil y la dinámica del suceso.
En España, los menores de 14 años no son penalmente responsables, por lo que los casos con implicación de niños de esa edad derivan hacia el sistema de protección y medidas de internamiento en centros de menores. El episodio vuelve a abrir el debate público en Castilla y León y en otras comunidades sobre la intervención precoz de servicios sociales y policiales frente a conductas violentas entre adolescentes.