El Partido Socialista (PS) y el Frente Amplio (FA) llegaron por separado a la misma mesa. Pese a reunirse en privado horas antes para unificar propuestas, ambas bancadas de senadores entraron al salón Democracia de La Moneda con textos distintos. El almuerzo con los ministros del Gobierno de José Antonio Kast terminó confirmando los peores augurios de la oposición.
La jornada comenzó antes de las 9:00 horas. Paulina Vodanovic, timonel del PS, se reunió a solas con Constanza Martínez, presidenta del Frente Amplio, y el senador frenteamplista Diego Ibáñez. Los tres revisaron las propuestas que cada bancada había preparado para negociar con el Ejecutivo. Compartían diagnósticos y objetivos generales, pero no lograron unificarlos en un solo texto.
Poco después, los presidentes de otros partidos opositores se juntaron en la sede del PS. A las 13:25, los senadores llegaron a La Moneda. Claudio Alvarado, ministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), y Jorge Quiroz, de Hacienda, los esperaban con almuerzo. Funcionarios sirvieron una sopa para hacer el ambiente más distendido. El senador Diego Ibáñez y la senadora socialista Daniela Cicardini optaron por no comer.
En la mesa se revisaron las 28 propuestas que ambas bancadas llevaron. Los ministros hicieron comentarios positivos sobre algunos planteamientos. Sin embargo, la impresión que predominó entre los opositores fue que el Gobierno no está dispuesto a modificar los aspectos centrales de la megarreforma.
Esa lectura tiene consecuencias directas. Varios senadores del PS y del FA evalúan rechazar la idea de legislar la megarreforma, lo que complicaría seriamente su avance en el Senado.
