El desempleo femenino llegó a 10,5% y la informalidad laboral afecta a casi tres de cada diez trabajadores en Chile, con un 26,8%. Con ese diagnóstico sobre la mesa, el gobierno de José Antonio Kast comenzó a diseñar un paquete de reformas estructurales para el mercado laboral, que acumula 40 meses consecutivos con desempleo sobre el 8%.
Las iniciativas se enmarcan en las "Bases programáticas" de la campaña presidencial del mandatario, que prometían una "revolución laboral" con foco en reducir la informalidad y mejorar la competitividad. El desafío es traducir esas promesas en leyes concretas.
El primer frente es la jornada de 40 horas semanales. El mercado acaba de ajustarse a las 42 horas, etapa previa a la reducción definitiva. Ahora el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipa un debate sobre cómo se contabiliza ese tiempo.
La propuesta mira modelos europeos. "La pregunta central es cómo se miden las 40 horas: si las miden en un mes o las miden en un año. Hay muchos países desarrollados que tienen un régimen de 40 horas, pero los miden en promedio anual. Y eso permite mayor adaptabilidad en las actividades temporales, como el turismo o el sector agrícola", explicó Quiroz al Diario Financiero.
Sin embargo, el margen legal es estrecho. Jorge Arredondo, docente de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, advirtió que el texto vigente no admite cambios por la vía administrativa. "En lo referente a las 40 horas, hay poco margen con el texto actual de hacer una modificación administrativa y cualquier modificación a esa política pública requiere pasar por el Congreso", dijo el académico. La ley surgió de un acuerdo político y social amplio, lo que dificulta su reforma unilateral.
El segundo frente urgente es la Ley Karin, que regula el acoso laboral, el acoso sexual y la violencia en el trabajo. La norma cumple dos años en agosto y el sistema de denuncias lleva meses sobrecargado. A mediados de junio, el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, anunció que el gobierno prepara ajustes reglamentarios para reducir esa presión. Los detalles de los cambios aún no son públicos.
