A más de dos años del megaincendio que arrasó con barrios enteros de Viña del Mar y Quilpué en febrero de 2024, las familias de las víctimas fatales siguen frente a lo que una damnificada describió como "un duelo abierto": la deuda de reparación que el Estado mantiene con ellas.

Una carta firmada por 64 personas llegó al presidente José Antonio Kast con una solicitud directa: una reunión donde puedan exponer las medidas de reparación que aseguran siguen pendientes, junto con la demanda civil que mantienen por eventuales responsabilidades en la tragedia.

Romina Azócar, damnificada del sector de Villa Independencia, uno de los más castigados por el fuego, fue una de las impulsoras de la iniciativa. "Hay una revictimización constante dentro de estos dos años, porque este es un duelo abierto", dijo. Para ella, el primer paso es que el presidente los reciba y los escuche.

En la carta, los firmantes reconocen avances en la reconstrucción de viviendas y sectores destruidos. Pero advierten que reconstruir no equivale a reparar: la recuperación material no cierra el proceso de quienes perdieron a sus seres queridos en el incendio, ni responde las preguntas sobre lo que falló.

Felipe Olea, abogado que representa a un grupo de familiares, explicó que la petición apunta a abrir una instancia formal con el Ejecutivo. "Aún esperan un encuentro con la primera autoridad para que se les pida perdón por las negligencias que provocaron esta tragedia y para que se efectúen actos de reparación concretos", señaló. Como antecedente, Olea recordó el caso de la ex presidenta Michelle Bachelet, quien pidió expresamente al Consejo de Defensa del Estado, el organismo que representa al fisco en litigios, cerrar los procesos reparatorios con los familiares de las víctimas de la tragedia de Antuco.

Al cierre de esta nota, la carta de los 64 firmantes aguardaba respuesta de La Moneda. El proceso judicial por el megaincendio sigue abierto.