El Banco Central de la República Argentina, conocido por sus siglas BCRA, prolongó su racha de compras de divisas y ya acumula USD 1.253 millones en 2026. La entidad compró USD 57 millones el martes y reportó reservas internacionales por USD 45.673 millones.
Las compras forman parte de la llamada “fase 4” del programa económico argentino. Para abastecerse de dólares, el BCRA emite pesos sin esterilizar. Esterilizar significa retirar del mercado los pesos creados por la venta o compra de divisas para evitar que aumente la base monetaria, aquí en cambio no lo hace, lo que deja más pesos circulando.
Además, las reservas se vieron influidas por la valorización del oro. El banco declara cerca de 1,98 millones de onzas troy, que son la unidad usada para metales preciosos, equivalentes a 61,5 toneladas. El precio de la onza tuvo fuertes vaivenes en días recientes, lo que impacta la contabilidad del BCRA.
¿Qué significa esto para ti en Chile? En lo directo, poco: la compra de reservas es una política doméstica para estabilizar el tipo de cambio y la confianza en Argentina. Sin embargo, a nivel regional puede influir en la oferta de dólares y en el sentimiento hacia activos sudamericanos, factores que afectan a exportadores, bancos y a quienes invierten en la región.
Si tienes exposición a empresas que operan en Argentina, o negocios agroindustriales que compiten en mercados similares, estos movimientos pueden alterar flujos de divisas y precios relativos. Para el público general, la forma en que el BCRA financia esas compras, emitiendo pesos sin esterilizar, puede traducirse en mayor presión inflacionaria en Argentina, con efectos indirectos en precios de commodities que también importan a Chile.
Perspectiva Las estimaciones oficiales para 2026 sitúan la adquisición neta de divisas entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones. Con la acumulación actual ya se cumple más del 12% del mínimo anual fijado por el organismo. Santiago Bausili, presidente del BCRA, ha dicho que la consolidación de reservas dependerá de la demanda de pesos y del ingreso de dólares, en particular por liquidación de exportaciones y emisión de deuda por empresas.
En resumen, es una señal de tendencia en Argentina, útil para monitorizar riesgos regionales, pero su efecto directo sobre la economía chilena es limitado salvo por canales comerciales y de inversión. Si quieres seguir el efecto en el tipo de cambio local, conviene comparar estos movimientos con las cifras y decisiones del Banco Central de Chile, que tiene otra hoja de ruta y herramientas de política monetaria.

