La presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, se reunió con el presidente José Antonio Kast en La Moneda para analizar el estado de la megarreforma económica, que está a días de su votación general en el Senado.

Tras el encuentro, Jiménez respaldó la invariabilidad tributaria que contiene el proyecto, aunque dejó espacio para negociar los detalles. El mecanismo permite a los inversores fijar las condiciones tributarias de sus proyectos por un período determinado, una figura similar al antiguo Decreto Ley 600, vigente hasta 2015, que fue durante décadas el principal instrumento de atracción de inversión extranjera en Chile.

"Es una señal muy importante para los inversionistas y para poder atraer mayor cantidad de proyectos de inversión", dijo la dirigente tras salir de la cita.

La discusión puntual gira en torno al plazo: el gobierno propuso originalmente 25 años de invariabilidad, pero ha evaluado reducirlo a 20 años, incorporando una prima del 1,5% que deberán pagar los titulares de los proyectos para acceder al sistema de certeza jurídica. Para la CPC, esos parámetros son negociables; el principio, no.

"Siempre dijimos que los parámetros de esa invariabilidad eran perfectamente discutibles. Si son 20 o 25 años, si el umbral son US$ 50 millones más o menos, es parte de la negociación parlamentaria", afirmó Jiménez.

La líder del gremio también advirtió sobre las maniobras de la oposición para dilatar la tramitación. Para la CPC, la celeridad importa: la economía necesita señales concretas para reactivar la inversión privada.

El proyecto contempla, además de la invariabilidad tributaria, reformas a la tramitación de permisos y simplificación regulatoria. La votación en general en el Senado está prevista para los próximos días.