Fonasa declaró desierta la primera licitación para la Modalidad de Cobertura Complementaria, y en la segunda solo una aseguradora presentó una oferta parcial. La primera subasta no recibió propuestas y en el segundo proceso Zurich ofertó solo por una de las siete fracciones disponibles, oferta que luego descartó Fonasa cuando se le ofrecieron las fracciones restantes.

La iniciativa, impulsada por el gobierno de Gabriel Boric para ofrecer una cobertura complementaria a los beneficiarios de Fonasa, requería adjudicar fracciones a aseguradoras privadas para entrar en funcionamiento. El director de Fonasa, Camilo Cid, anunció que el proceso contempla la opción de contratar por trato directo y que en febrero habría un llamado para esa vía. Camilo Cid es el director de la entidad pública administradora de la seguridad social en salud.

A dos semanas del cambio de administración, expertos y exfuncionarios coinciden en que el calendario y los resultados hacen inviable concluir la implementación antes de que termine este gobierno. "La MCC fracasó en este gobierno. No es una interpretación política, es un hecho objetivo", dijo Francisco León, exjefe del Departamento de Estudios de Fonasa y actual consultor senior en Efkt Consultores. "A dos semanas del cambio de administración, ya no hay margen para maquillar el resultado ni forzar una salida por la vía administrativa".

Daniela Sugg, economista de la salud y socia fundadora de Sugg y Asociados, señaló que "a estas alturas es poco probable que la MCC pueda resolverse en lo que resta de gobierno", y agregó que las últimas semanas suelen destinarse a traspasos y coordinación con nuevos equipos, más que a definiciones estructurales.

El fracaso técnico del proceso tiene efectos concretos para los afiliados de Fonasa. Sin adjudicatarios, no habrá en el corto plazo nuevas alternativas de cobertura complementaria que podrían haber ampliado opciones de accesibilidad y financiamiento para prestaciones no cubiertas por el seguro público. Eso mantiene el statu quo para millones de beneficiarios y pospone decisiones sobre precios, coberturas y redes de prestadores.

En el plano político, la falta de resultados representa una derrota para el gobierno actual, que buscaba dejar una iniciativa implementable en el área de salud pública. Quien asuma el próximo gobierno heredará la decisión de continuar, reformular o dejar sin efecto la MCC.

Los analistas coinciden en que, si se pretende retomar la idea, deberán introducirse cambios relevantes en el diseño del proceso de contratación y en los incentivos para las aseguradoras. Entre los puntos mencionados por especialistas en diálogos públicos están la revisión de la estructura de fraccionamiento, la claridad normativa sobre riesgos y la evaluación del precio actuarial, aunque no hay consenso técnico sobre la fórmula exacta.

Fonasa y el Ejecutivo aún mantienen la puerta abierta al trato directo, pero el plazo y la cercanía del cambio de administración reducen drásticamente las opciones prácticas. El próximo gobierno tendrá que decidir si reasume la iniciativa, la modifica o prioriza otras urgencias en el sector salud.