CCU, la Compañía Cervecerías Unidas, celebró el Día del Reciclador de Base destacando nuevas herramientas digitales y apoyos económicos dirigidos a ese grupo de trabajadores. En el acto la compañía puso énfasis en el programa Desafío CirCCUlar y en un chatbot llamado PETunia, junto con la entrega continua de equipamiento como máquinas enfardadoras en comodato.

La economía circular, concepto que busca mantener materiales en uso el mayor tiempo posible y reducir residuos, es el marco bajo el cual CCU plantea estas iniciativas. Desafío Levantemos Chile, una fundación chilena que trabaja en proyectos sociales, fue aliada en el programa Desafío CirCCUlar, que incluyó capacitaciones regulatorias y talleres de gestión y negocios para recicladores de base. PETunia es un chatbot, es decir un programa conversacional que automatiza respuestas y operaciones, pensado para que los recicladores puedan ofertar plástico PET, el tipo de plástico común en botellas, directamente a la planta CirCCUlar.

Entre los resultados que la empresa destacó están más de 60 recicladores que recibieron formación y gestión, y ocho participantes que obtuvieron apoyo económico para la compra de camiones o maquinaria, recursos destinados a aumentar su capacidad operativa. Además, la entrega de máquinas enfardadoras en comodato, un comodato es un préstamo gratuito de uso, mejora la eficiencia en el transporte y almacenamiento del material recuperado.

Para el reciclador común, esto significa menos intermediarios y un proceso de venta más claro, con trazabilidad del material y pagos más ágiles. Para CCU, la medida reduce la dependencia de proveedores intermedios y asegura un flujo más estable de material reciclado para sus procesos productivos. Herramientas como PETunia buscan además formalizar transacciones que hoy muchas veces se hacen en mercados informales o puerta a puerta.

La iniciativa combina formación, tecnología y activos físicos, una mezcla que pretende transformar la relación entre empresa y recicladores hacia un modelo de valor compartido. Quedan preguntas sobre la escala y replicabilidad del modelo: la compañía no detalló cuántas plantas o qué cobertura geográfica tendrá PETunia, ni si el apoyo económico se repetirá anualmente. En los próximos meses será clave ver si estas medidas se traducen en mayores volúmenes de PET reciclado y en mejoras sostenibles en los ingresos y condiciones laborales de quienes recuperan materiales en la calle.