Chile tiene una tasa de fecundidad de 0,9 nacidos por mujer: menos de un hijo por cada dos chilenos que mueren. El dato, desnudo y sin adorno, lo puso sobre la mesa este martes el ginecólogo Ricardo Pommer en el programa Una Nueva Mañana de Cooperativa. No era un dato más en un informe técnico. Era la radiografía de un país que, a este ritmo, no se renueva a sí mismo.
Pommer es director de la Unidad de Medicina Reproductiva de la Clínica Meds, expresidente de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología (Sochog) y de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva. Lo que describe no es solo una crisis sanitaria: es una curva demográfica con fecha de quiebre. "Hay un punto de no retorno que no ven las autoridades", dijo. Si entre 2040 y 2048 no se implementan medidas reales, el problema dejará de tener solución práctica: no habrá suficientes mujeres en edad fértil para que ninguna política, por generosa que sea, cambie el destino.
El Gobierno avanzó esta semana con dos proyectos de ley a los que otorgó urgencia legislativa. El primero obliga al Estado a entregar educación preventiva sobre fertilidad desde edades tempranas. El segundo modifica el Código Sanitario para permitir a matronas y ginecólogos prescribir exámenes de reserva ovárica. Además, se oficializó la comisión asesora "Chile Renace", un comité técnico intersectorial destinado a diseñar una estrategia nacional ante la caída histórica de nacimientos.
Para Pommer, las iniciativas apuntan en la dirección correcta pero tienen un error de fondo. Valora que la ley reconozca la medición de la Hormona Antimülleriana (el examen que evalúa la reserva de óvulos de una mujer) como práctica médica válida. Pero señala que los proyectos ignoran la pregunta esencial: "¿Cómo lo vamos a hacer, quién lo va a hacer y dónde está el dinero?". Legislar sin financiamiento, advierte, no cambia nada.
El especialista también apunta a otro déficit: los científicos están fuera del debate. Las normas se diseñan sin quienes conocen el problema desde adentro, lo que produce regulaciones que suenan bien pero carecen del músculo para ejecutarse.
La comisión "Chile Renace" tendrá que responder, en los próximos meses, si la estrategia nacional que diseñe viene con presupuesto real o solo con buenas intenciones. El reloj que describe Pommer no espera decisiones administrativas.
