La diferencia no fue menor. El Partido Republicano presionó a Renovación Nacional (RN) para sumarse a la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau. Diego Schalper, diputado de RN, votó en contra y este lunes salió al paso de esas críticas con un argumento que apuntó más lejos: el problema no es este caso puntual, sino el patrón.

"Chile no puede seguir con la temporada de acusaciones constitucionales porque eso es propio de los países bananeros", declaró el parlamentario tras el comité político. "Al menos yo no estoy dispuesto a seguir contribuyendo a un tercer período constitucional en donde nos llenamos de acusaciones constitucionales", añadió.

El argumento de Schalper apunta a una realidad verificable: los tres últimos períodos presidenciales vieron un número creciente de acusaciones constitucionales, usadas como herramienta de presión tanto por la derecha como por la izquierda. El diputado rechazó perpetuar esa dinámica y convocó a sus pares a lo mismo.

Para justificar su distancia con los republicanos, Schalper apeló a la lógica del gobierno de unidad que encabeza José Antonio Kast. "Cuando uno construye un Gobierno de unidad, donde aspira a representar al 58% de los chilenos, tiene que valorar precisamente esa diversidad en la unidad que logra ese porcentaje", explicó. La lectura del diputado es que distintas sensibilidades pueden convivir bajo un mismo proyecto sin que eso implique ruptura.

La postura crítica frente a la acusación no significó, según Schalper, menor lealtad al gobierno. Fue directo: "Estamos totalmente comprometidos con la agenda del Gobierno. Al Gobierno del presidente Kast le vaya bien, significa que a Chile le va a ir bien".

"Me la voy a jugar por la estabilidad de Chile", concluyó el diputado, en una declaración que lo posiciona como voz de moderación dentro de una coalición donde el Partido Republicano empuja en sentido contrario.