Cuando nos resfriamos, pocas veces pensamos que podemos estar contagiando a nuestro perro o gato. Un estudio publicado en la revista Zoonoses and Public Health detectó que la influenza A, la variante más contagiosa del virus de la gripe, circula entre las mascotas de la Región Metropolitana (RM) y la región de Valparaíso con más frecuencia de lo esperado, y casi siempre sin dejar rastro clínico visible. Es, además, el primer reporte en Sudamérica en detectar molecularmente el virus activo en gatos.

Pedro Jiménez-Bluhm, investigador de la red Sentinet y profesor asistente de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Pontificia Universidad Católica de Chile, lideró el estudio. Su equipo examinó 342 perros y 69 gatos en ocho comunas de ambas regiones, incluyendo refugios y hogares con más de cinco mascotas, mediante análisis PCR, una técnica que detecta material genético del virus, y muestras de sangre.

Los resultados mostraron que el 3,2% de los perros y el 5,8% de los gatos tenían el virus activo al momento del examen. Pero el hallazgo más relevante fue la seroprevalencia: el 55% de los perros y el 50% de los gatos presentaron anticuerpos de influenza A, evidencia de que sus organismos habían combatido el virus en algún momento previo. En la mayoría de esos casos, los animales no mostraron tos, fiebre ni ningún otro signo que alertara a sus dueños.

Jiménez-Bluhm explica que, al igual que en personas, las mascotas pueden tener cuadros leves o graves según "la dosis infectiva, la cepa y el estado del animal". En general, la influenza A en perros y gatos se manifiesta como un cuadro respiratorio leve o moderado. Los casos más graves se asocian a cepas altamente patogénicas como la H5N1, conocida como influenza aviar, que puede ser mortal para los animales. Los perros con enfermedades preexistentes o desnutrición tienen mayor riesgo de complicaciones.

El fenómeno descrito en el estudio se conoce como zoonosis inversa: la transmisión de patógenos desde humanos hacia los animales, en sentido contrario al más conocido. Una persona con gripe puede contagiar a su mascota sin saberlo, aunque el animal no muestre ningún síntoma.

En Chile existen vacunas contra la influenza para algunas especies animales. La más regulada es la equina, que protege a los caballos y es de aplicación obligatoria por ley. Para los perros hay vacunas disponibles en clínicas veterinarias del país, aunque no forman parte de los protocolos de vacunación rutinaria. La disponibilidad para los gatos es más acotada.