Nicolás Jarry, tenista chileno y cuarta raqueta nacional, palpita su estreno en el Chile Open que se juega en Santiago; el certamen forma parte del circuito ATP, la Asociación de Tenistas Profesionales, por sus siglas en inglés.

El jugador, apodado el "Príncipe" y nieto de Jaime Fillol, extenista chileno, reconoció que llega con cautela tras un periodo con pocos triunfos. Jarry explicó que no quiere centrarse solo en los números y que su foco está en el proceso: "si tengo un buen 2026 es por todo el trabajo que vengo haciendo por meses, no por el resultado de un campeonato". En la previa confirmó que enfrentará a un rival proveniente de la qualy en primera ronda.

En lo estadístico, Jarry acumula una racha sin victorias en el circuito que se remonta a Wimbledon, y su posición en el ranking es 143º. La semana pasada dijo haber logrado un partido decente después de cinco meses, especialmente porque pudo volver a sacar con confianza. Sobre el codo que lo ha condicionado, admitió: "cada vez estoy un poquito más tranquilo dentro de la cancha con el codo, sigo teniendo un poco de miedo por si algo puede pasar".

Tácticamente, su regreso de movilidad en el saque es clave. Si el servicio recupera el ritmo, Jarry puede dominar puntos rápidos y desplazar al rival de la línea de fondo. Frente a un jugador de qualy suele ser peligroso el momentum del rival, que llega con partidos encima y ritmo competitivo. En la hipotética segunda ronda podría cruzarse con Matías Soto, tenista chileno ubicado 317º, quien debe medirse con Tomás Etcheverry, tenista argentino ubicado 51º, jugador de mayor jerarquía y principal favorito en ese cuadro.

Su objetivo declarado es claro y realista: competir punto a punto, recuperar confianza y ganar ritmo más que proyectar un gran resultado inmediato. Para el tenis chileno un buen rendimiento de Jarry en Santiago significaría recuperar a su principal carta en canchas duras y ganar respaldo anímico de cara a la temporada de polvo de ladrillo y próximos torneos ATP. El debut está programado en los próximos días y para Jarry, más que sumar un triunfo ahora, pesa el camino de reacondicionamiento físico y mental.