La Contraloría General de la República aún no ha tomado razón del nombramiento de Frank Sauerbaum, ex diputado de Renovación Nacional, para dirigir el Servicio Nacional de Migraciones, lo que mantiene en vilo su formalización y la declaración de patrimonio e intereses. La demora fue expuesta por el anterior director del organismo, Luis Eduardo Thayer, perteneciente al Frente Amplio, quien señaló que continúa recibiendo notificaciones del sistema de intereses pese a que el proceso debería haber concluido.

Tras una reunión en el Palacio de La Moneda con la Secretaría General de Gobierno, Sauerbaum afirmó que se mandaron todos los documentos a tiempo y en forma, así que estamos esperando resolución.

Sobre los riesgos de un retraso prolongado, el ex diputado dijo ninguno, porque no hay un plazo determinado, mientras el actual director respondió con dureza: Al señor Thayer yo le pediría que fuera más prudente en sus comentarios, porque dejó el Servicio en un estado de desastre.

El funcionario sostuvo que la demora se debe a la obsolescencia tecnológica del Servicio Nacional de Migraciones, afirmando que el sistema que dejó Thayer es de los años 80 y que hay que responder a las 260.000 solicitudes pendientes.

Este episodio ilustra cómo la burocracia puede frenar nombramientos clave en una cartera sensible para migraciones y seguridad fronteriza, un tema de alta relevancia para Chile ante los flujos regionales y los acuerdos multilaterales en la región.