Francisco Pérez Mackenna, canciller del gobierno del presidente José Antonio Kast, viajó a Panamá para participar en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), con una agenda que combina dos frentes: la candidatura de Valparaíso como sede internacional y el impulso de una plataforma regional de seguridad.

La prioridad del viaje es conseguir apoyos para que Valparaíso albergue la Secretaría Ejecutiva del BBNJ (Biodiversidad más allá de la Jurisdicción Nacional, por sus siglas en inglés), el acuerdo internacional para la protección de los océanos en alta mar. La decisión sobre qué ciudad acogerá esa sede se tomará en enero de 2027, según informó La Tercera, lo que le da a Chile poco más de seis meses para consolidar los respaldos necesarios entre los países signatarios.

Ganar esa candidatura tendría consecuencias concretas para el país. Instalar en Valparaíso la secretaría del tratado significaría convertir a la ciudad en un nodo diplomático oceánico, con presencia permanente de representantes de más de un centenar de países y organismos especializados en ciencias del mar. Para Chile, que construye parte de su identidad geopolítica en torno a su larga costa del Pacífico, la apuesta tiene peso real.

Pérez Mackenna también llevará a la OEA la agenda de seguridad del gobierno. "Invitaremos a más países a sumarse al Compromiso de Santiago porque debemos unirnos contra el crimen organizado", declaró el canciller. La iniciativa, impulsada por Chile para coordinar políticas regionales contra el delito transnacional, busca sumar más adherentes entre los Estados miembros del organismo.

La agenda incluye además un llamado a profundizar la integración económica del continente, la diversificación de mercados y el fortalecimiento del Estado de Derecho. Durante su estadía en Panamá, el ministro tiene previsto sostener reuniones bilaterales con sus pares de Brasil, México, Ecuador y Canadá, países con los que Chile mantiene vínculos comerciales y políticos de primer orden.

La cita clave con el BBNJ, prevista para enero de 2027, definirá si Valparaíso se convierte en el próximo hogar de un organismo multilateral que supervisa los océanos de todo el planeta.