Una convocatoria difundida por redes sociales para ver a personas identificadas con la tendencia "therian" terminó el sábado por la noche en el Arc de Triomf de Barcelona con disturbios y detenciones. Aunque quienes seguían la tendencia finalmente no acudieron al lugar, alrededor de 3.000 personas se concentraron con la intención de grabar y fotografiar a los asistentes, según fuentes policiales.

Hacia las 21:00 horas varios asistentes comenzaron a lanzar objetos y a dañar mobiliario urbano, lo que obligó a intervenir a la Guardia Urbana de Barcelona y a los Mossos d'Esquadra para dispersar a la multitud. La policía catalana detuvo a tres menores —todas mujeres— por desórdenes públicos, y la Guardia Urbana arrestó a un adulto, totalizando cuatro detenidos, según datos actualizados el domingo.

El movimiento "therian" se ha viralizado en plataformas digitales con contenidos en los que jóvenes aparecen con máscaras o trajes de animales, reproducen conductas animales e incluso interactúan con ejemplares reales en espacios públicos. Quienes participan en esta tendencia no afirman ser animales, sino que describen sentir una conexión psicológica o espiritual con ciertas especies. La dinámica de convocatorias masivas por redes, que ya tuvo auge en Latinoamérica, motivó que esta semana se registraran los primeros encuentros en España.

La Guardia Urbana de Barcelona es la policía municipal encargada del orden en la ciudad, mientras que los Mossos d'Esquadra son la policía autonómica de Cataluña, responsable de competencias regionales de seguridad. Para lectores chilenos, esto equivale a una coordinación entre una fuerza municipal y otra con funciones regionales, distinta al modelo único de policía nacional que existe en Chile con Carabineros.

El episodio plantea preguntas sobre la regulación de convocatorias en redes sociales y la gestión del espacio público frente a fenómenos virales. Las autoridades anuncian investigaciones para identificar a los organizadores y evaluar posibles sanciones, mientras que en Chile y la región las municipalidades y policías observan con atención cómo estos movimientos pueden transformar concentraciones que nacen en internet en situaciones de orden público. Se esperan más detalles de la investigación policial en los próximos días.