En Jerusalén, Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, afirmó este domingo que busca crear un eje diplomático que incluya a la India, Grecia y Chipre, y dijo que la iniciativa reforzaría la “fortaleza y futuro” de su país. El anuncio se produjo en la apertura de una reunión de gabinete y precede a la visita que, según el propio mandatario, tendrá el primer ministro de la India, Narendra Modi.

Narendra Modi, primer ministro de la India, llegará a Israel el miércoles, según anunció Netanyahu, que destacó además su relación personal con el presidente Donald Trump y la tradicional alianza con Estados Unidos. El mandatario israelí dijo que la visita servirá para tomar decisiones sobre cooperación económica, política y de seguridad. En sus palabras: “Tenemos una alianza única y, en mi opinión, histórica con Estados Unidos... Esta alianza no significa que no busquemos alianzas adicionales; al contrario, las cultivamos constantemente”.

La propuesta de Netanyahu busca un “sistema completo de alianzas” que, además de la India, incorpore países mediterráneos como Grecia y Chipre y naciones árabes y africanas que no especificó. El objetivo declarado es alinear percepciones y objetivos frente a lo que llamó “ejes radicales”. En el trasfondo de ese discurso está la creciente tensión regional: la ofensiva israelí en Gaza supera ya más de dos años, y la comunidad internacional teme una escalada mayor, incluida la posibilidad de un conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán en medio de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

Tácticamente, la iniciativa combina elementos económicos y de seguridad. India es una potencia demográfica y económica con intereses crecientes en tecnología y defensa, lo que ofrece a Israel socios comerciales y socios en transferencia tecnológica. Grecia y Chipre son aliados estratégicos en el Mediterráneo, relevantes en materia energética y marítima. La táctica de Netanyahu parece buscar diversificar apoyos más allá del amarre tradicional con Estados Unidos, reduciendo vulnerabilidades y creando espacios de cooperación regional que incluyan inteligencia, ejercicios conjuntos y acuerdos comerciales.

El anuncio también tiene un claro componente político interno. En un contexto de alta polarización y críticas por la gestión del conflicto, proyectar una red ampliada de aliados ayuda a reforzar la imagen de seguridad y proyección exterior. Fuera de Israel, la iniciativa puede alterar equilibrios en la región, tensionar relaciones con Irán y complicar los intentos diplomáticos de mediación.

Para Chile, el impacto directo es limitado, pero la política exterior de Israel y los cambios en el tablero mediterráneo y en el Golfo pueden repercutir en los mercados energéticos y en la estabilidad regional, lo que a su vez puede afectar el comercio internacional y los precios que inciden en la economía global. La visita de Narendra Modi y las decisiones que se adopten esta semana serán claves para entender si la propuesta de eje es una declaración diplomática simbólica o el inicio de acuerdos concretos que modifiquen alianzas en Medio Oriente.

El próximo punto de atención será la agenda de la visita del primer ministro de la India y los acuerdos específicos que Israel publique sobre cooperación en seguridad y economía; mientras tanto, la región sigue enfrentada y con riesgo de nuevas escaladas.