El pasado viernes 13 de febrero la Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) anunció la destitución sin indemnización de tres altos ejecutivos de su División El Teniente, ubicada en la Región de O’Higgins. La empresa atribuyó la medida a una "falta grave" por ocultamiento de información relacionada con un estallido de roca ocurrido en julio de 2023, un antecedente que hoy se considera relevante para las indagaciones sobre un derrumbe mortal en julio de 2025 que costó la vida a seis trabajadores contratistas.

En el comunicado titulado "Adopción de Medidas Administrativas en Comité Ejecutivo de Codelco", la compañía informó la salida de Mauricio Barraza Gallardo, vicepresidente de Operaciones de la corporación; Claudio Sougarret Larroquete, gerente general y exgerente de Operaciones de la División El Teniente; y Rodrigo Andrades Contreras, gerente de Proyectos y exgerente de Minas de la misma división. La decisión sorprendió al mundo minero porque, según fuentes al interior de la empresa, nunca antes se había separado así a toda una línea de mando productiva en la estatal.

Testigos y trabajadores describen un ambiente tenso en las oficinas de El Teniente y en las oficinas corporativas, donde —según esas mismas fuentes— "se corta con cuchillo". La inquietud aumentó tras allanamientos en sedes corporativas en Santiago y Rancagua, y en los domicilios particulares de dos de los ejecutivos, el pasado jueves, gestos que dan cuenta de que las investigaciones son ahora tanto administrativas como de carácter policial.

El caso mira hacia atrás. El estallido de roca de julio de 2023 no provocó víctimas, pero por su naturaleza y las medidas tomadas entonces podría aportar claves para entender por qué, dos años después, ocurrió un derrumbe que sí fue mortal. Un antecedente relevante es la salida, el 11 de agosto de 2025, de Andrés Music Garrido, quien era gerente general de la División El Teniente en ese momento; su salida fue anunciada como de "mutuo acuerdo" y no se presentó como desvinculación por falta grave.

Más allá de los nombres, la decisión abre una conversación sobre la cultura de seguridad y la responsabilidad gerencial en la minería chilena. El Teniente es una de las faenas subterráneas más relevantes del país, y cualquier falla en la gestión repercute en los debates nacionales sobre prevención, regulación y fiscalización de la industria que ha sido columna vertebral de la economía chilena.

Hasta ahora, Codelco ha privilegiado el resguardo del proceso de investigación y no ha entregado mayores detalles sobre los elementos que motivaron la calificación de "falta grave". Las pesquisas internas y las diligencias externas podrían derivar en nuevas medidas administrativas o en acciones judiciales, según coinciden fuentes que siguen el caso. Para trabajadores, familias y operadores de la industria, lo que venga no solo definirá responsabilidades, sino también el rumbo de las políticas de seguridad en las faenas subterráneas.