El Foro Permanente de Política Exterior emitió este sábado un comunicado en el que repudia la sanción unilateral anunciada por el Departamento de Estado de Estados Unidos contra tres altos funcionarios del gobierno del Presidente Gabriel Boric. El organismo calificó la medida como grave y dijo que esas restricciones de visado vulneran la soberanía chilena.

En su declaración, el Foro cuestiona el uso de sanciones unilaterales como respuesta a “acciones soberanas de funcionarios de gobierno de otro Estado” y acusa que se habrían empleado “argumentos falsos para justificar dichas medidas”. “Nuestra libertad soberana de relacionarnos con cualquier país del mundo no puede ni debe ser amenazada por represalias como las aquí mencionadas”, señala el texto.

El pronunciamiento del Foro surge después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciara la imposición de restricciones de visado contra tres autoridades vinculadas al Ejecutivo chileno, acusándolas de haber dirigido, autorizado o apoyado actividades que afectarían infraestructuras críticas de telecomunicaciones y la seguridad regional. El comunicado estadounidense, según las fuentes citadas en el texto original, incluyó críticas al gobierno de Gabriel Boric y un respaldo hacia una eventual administración de José Antonio Kast, político chileno de derecha.

La publicación estadounidense aparece firmada con el nombre de Marco Rubio. Marco Rubio es senador de Estados Unidos; no ocupa la Secretaría de Estado, por lo que la mención del comunicado requiere aclaración sobre la identidad y el rol con el que se firma el texto. El Foro subraya además que, a su juicio, “las únicas medidas coercitivas legítimas deben ser establecidas por el órgano internacional mandatado para ello: el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.

Estas declaraciones se inscriben en un momento de alta tensión internacional, según el propio Foro, que advierte que sanciones de este tipo pueden agregar inestabilidad a las relaciones entre países y regiones. En Chile, la reacción política y diplomática que pueda derivar de este episodio abre un debate sobre soberanía y sobre la forma en que se aplican medidas extraterritoriales en la región, temas que remiten a una larga historia de relaciones entre gobiernos chilenos y actores externos.

El comunicado del Foro no detalla si su pronunciamiento responde a gestiones previas con el Ministerio de Relaciones Exteriores, ni especifica nombres de los tres funcionarios sancionados. Tampoco incluye una propuesta concreta de acción diplomática; en cambio, reclama respeto a los procedimientos multilaterales y a la competencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para adoptar medidas coercitivas.

Las próximas horas deberían registrar si el gobierno de Gabriel Boric responde oficialmente, y cómo reaccionan otros actores políticos en Chile, incluidos partidos y organizaciones de la sociedad civil que suelen señalar los límites entre defensa de la seguridad y respeto a la soberanía. Mientras tanto, la controversia deja en evidencia la tensión entre herramientas unilaterales de poder y la demanda de marcos internacionales que regulen sanciones y medidas coercitivas.