En las últimas semanas, el gobierno se reunió con dirigentes de la Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC) para enfrentar el impacto del alza de combustibles en el sector. En una conversación sostenida en Chile, la CNTC confirmó que por ahora no habrá paro nacional, pero advirtió que podría haber cambios si no se avanza en medidas que alivien los costos operacionales. El encuentro contó con la participación de los ministerios de Economía y de Transportes y buscó alternativas para mitigar el efecto de la subida de los combustibles en la operativa del gremio.

El ejecutivo, representado por los dos ministerios, solicitó un plazo de 15 días para analizar las demandas del sector y evaluar opciones que permitan avanzar en soluciones viables. No obstante, desde el Gobierno adelantaron que una de las principales banderas del gremio, el congelamiento del precio del diésel, no sería aplicable. La CNTC, en tanto, envió una carta al Presidente José Antonio Kast en la que se compromete a otorgar un compás de espera y a avanzar hacia acuerdos con medidas concretas.

En la misiva, el gremio planteó tres ejes centrales: congelar el valor del diésel, idealmente por seis meses; acelerar la tramitación de la Ley de Transporte para enfrentar la informalidad y mejorar la competencia; y permitir que el alza en los costos del combustible sea traspasada a las empresas mandantes. Pese a la tregua anunciada, la CNTC subrayó que no puede garantizar la misma postura en otros gremios del rubro, que podrían adoptar decisiones distintas en los próximos días.

Por su parte, el ministro de Transportes, Louis de Grange, señaló que, si bien comprenden las inquietudes del sector, “ningún país en el mundo” tiene la capacidad de congelar los precios del petróleo. Explicó que, al tratarse de un recurso importado, Chile está sujeto a las variaciones de los mercados internacionales. Desde la CNTC reiteraron su esperanza de que la mesa de diálogo genere medidas definitivas que aseguren la continuidad operativa del rubro. En paralelo, gremios del sur confirmaron reuniones para definir una postura común y no descartan acciones de presión ante el impacto que el alza del combustible ha generado en los pequeños transportistas.