La Policía de la región del Valle del Támesis dijo haber dejado en libertad bajo investigación a un hombre "de unos sesenta años" detenido esta jornada en la finca real de Sandringham, en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra. El detenido fue interrogado en la comisaría de Aylsham y fotografiado al salir en un vehículo.
Las autoridades confirmaron que las pesquisas locales en Norfolk concluyeron tras casi 11 horas de detención, aunque la investigación continúa en varias propiedades de la región de Berkshire. La fuerza responsable, Thames Valley Police, es una policía regional inglesa que cubre el Valle del Támesis, equivalente en términos operativos a una prefectura regional de Carabineros en Chile.
Se trata de Andrew Mountbatten-Windsor, conocido públicamente como el expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III y exduque de York. Tiene 66 años y en octubre pasado su hermano le retiró todos los títulos nobiliarios y honores. Andrés fue en su momento enviado especial del Reino Unido para comercio e inversión, y correos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la fiscalía federal estadounidense, sugieren que pudo facilitar documentos sensibles del gobierno británico a Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense acusado de tráfico sexual cuya red está en el centro de múltiples investigaciones.
El rey Carlos III emitió un breve comunicado mostrando "profunda preocupación" por la detención, pero subrayó que "la ley debe seguir su curso" y mantuvo su agenda pública. Legisladores en Estados Unidos y grupos de víctimas han exigido mayores explicaciones y rendición de cuentas, mientras defensores del expríncipe recuerdan la presunción de inocencia y piden cautela hasta que el proceso avance.
Este arresto, el primero de un miembro de tan alto rango de la familia real británica en la historia moderna, abre un debate sobre la rendición de cuentas de figuras institucionales y sobre el manejo de responsabilidades oficiales cuando se combinan privilegios y funciones diplomáticas. Las investigaciones en curso todavía no han derivado en cargos formales.
¿Por qué importa a Chile y a la región? Más allá del interés periodístico, el caso pone en tensión nociones de impunidad y control de elites que son también sensibles en América Latina. Para Chile, el episodio es relevante por dos vías concretas: primero, refuerza la demanda global por mayor transparencia en funciones públicas y en el nombramiento de representantes oficiales en el extranjero; segundo, afecta la percepción internacional del Reino Unido como socio confiable en asuntos diplomáticos y comerciales, un factor que puede incidir en inversiones, turismo y convenios académicos donde el Reino Unido y sus instituciones juegan un rol para chilenos. Además, el intercambio de documentos considerados sensibles toca temas de soberanía y seguridad que interesan a cualquier Estado cuando sus representantes actúan fuera de fronteras.
La investigación permanece abierta y no hay hasta ahora imputaciones públicas contra el expríncipe. Informaremos sobre nuevas diligencias o decisiones judiciales cuando sean confirmadas por las autoridades competentes.
