La cadena productiva del salmón aporta US$6.956 millones a la economía chilena, equivalentes al 2,6% del Producto Interno Bruto (PIB, el valor de todo lo que produce el país en un año). Además sostiene 337.670 puestos de trabajo, el 3,8% del empleo nacional. Así lo calcula un estudio presentado este miércoles por SalmonChile, el gremio que agrupa a las empresas salmoneras.
Según informó La Tercera, el informe se titula "Contribución económica de la industria del salmón en Chile". Lo elaboró la consultora CoMov Consultores por encargo del propio gremio. De acuerdo con CNN Chile, las cifras corresponden a 2022.
El dato que más llama la atención es geográfico. El 72% del aporte al PIB se materializa fuera de las cuatro regiones donde se origina la actividad. "Siete de cada 10 pesos que sostiene la industria se producen fuera del sur, y 2 de cada 3 pesos lo hacen fuera de la industria", dijo el economista Federico Huneeus, asesor externo del estudio y economista sénior del Banco Central de Chile.
Los ejemplos más claros están en el centro del país. En la Región Metropolitana, donde no hay producción, la industria sostiene 202.872 empleos y el 3,6% del PIB regional, todos indirectos, mediante servicios, manufactura y logística que Santiago vende a la cadena. En Biobío, sin ninguna concesión salmonera, sostiene 42.361 empleos gracias al procesamiento en Concepción.
Del total de empleos, 78.808 son directos: 27.505 en cultivo y 51.302 en plantas de procesamiento. Los otros 258.862 son indirectos, en proveedores, transporte, comercio y servicios. Por cada trabajo directo, el sector sostiene otros 3,3 en el resto de la economía.
Ese núcleo directo tampoco es puro mar. El procesamiento concentra el 59% del valor agregado y el 65% del empleo directo, por lo que los autores describen a la industria también como manufactura de alimentos.
En el sur el peso es mucho mayor. En Aysén, el salmón representa el 21,4% del PIB regional y el 19,3% del empleo. En Los Lagos llega al 12,6% del PIB y sostiene 47.279 empleos, la cifra más alta del país. En Magallanes equivale al 11,1% del PIB.
Para dimensionarlo, el estudio hizo un ejercicio hipotético: restar la salmonicultura de la economía y medir qué pasaría con el resto. Piensa en sacar una pieza central de un engranaje y ver cuántas ruedas dejan de girar. En Aysén y Magallanes, la industria sostiene cerca de uno de cada diez empleos en salud, educación, administración pública y construcción.
El modelo, basado en el trabajo académico de Huneeus y del Valle (2025), simula la economía como una red de 56 provincias y 47 sectores. Combina microdatos del Servicio de Impuestos Internos (SII) con encuestas y cuentas nacionales.
Ese cambio de método explica por qué la cifra sube respecto de mediciones previas, encargadas por SalmonChile al economista Raphael Bergoeing. Esas estimaban un aporte total de 2,1% y 1,8% del PIB, con años base 2019 y 2021. El aporte directo, en cambio, se mantiene parecido: 0,91% ahora, frente a 0,95% y 0,63% antes.
Los autores aclaran que los 337.670 empleos no son una dotación de personal ni una proyección de desempleo. Representan la variación neta de empleo que la economía dejaría de sostener si la industria no existiera.
El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, dijo que los datos sirven para que "las autoridades legislen con una base técnica sólida". El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, propuso que un resumen del informe llegue a todos los parlamentarios del país.