La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) confirmó que la selección de Bolivia disputará un amistoso frente a Trinidad y Tobago en el Estadio Ramón 'Tahuichi' Aguilera de Santa Cruz, que funcionará como la última prueba del plantel antes del repechaje al Mundial 2026. El partido está programado para el 15 de marzo y servirá como despedida antes del viaje a Norteamérica.

La FBF sostuvo en sus canales oficiales que el duelo será la última instancia de evaluación para el cuerpo técnico, y en sus palabras, "Disputaremos nuestro último partido de preparación en un duelo clave para llegar en las mejores condiciones antes de viajar a México". Bolivia llega a este encuentro con un saldo irregular en sus últimos ensayos: cayó por la mínima ante México en enero y empató 1-1 frente a Panamá. Durante el proceso de preparación desarrollado en 2025, el equipo sumó una victoria ante Jordania, pero acumuló derrotas frente a Rusia, Corea del Sur, Japón y Perú.

El entrenador Óscar Villegas, técnico de la selección boliviana, alcanzó esta instancia tras la victoria por 1-0 sobre Brasil en la última jornada de las Clasificatorias, resultado que mantuvo viva la opción de que Bolivia vuelva a un Mundial, algo que no ocurre desde Estados Unidos 1994. Ese antecedente eleva la importancia del amistoso contra Trinidad y Tobago como control final de estados físico y psicológico.

En lo táctico, el partido servirá para probar alternativas en un equipo que ha mostrado síntomas de fragilidad defensiva en algunos amistosos y grandes cualidades a balón parado en otros. Villegas deberá decidir si mantiene la línea de cinco en el fondo, que le dio solidez frente a Brasil, o regresa a un esquema más agresivo para ganar control en el mediocampo. También será clave evaluar la profundidad de plantel, sobre todo en el lateral derecho y en la zona de mediapunta, donde Bolivia ha buscado variantes durante la preparación.

El calendario competitivo deja poco margen: si Bolivia supera a Surinam el 26 de marzo en Monterrey, México, enfrentará luego a Irak el 31 de marzo con la clasificación directa al Mundial 2026 en juego. En Chile, los repechajes intercontinentales serán transmitidos por Dsports y Dgo, según reportes difundidos por el periodista Gustavo Torres en la red social X.

El amistoso ante Trinidad y Tobago será, por tanto, más que un partido de preparación; será la última oportunidad concreta para ajustar la táctica y confirmar un once inicial con aspiraciones reales de avanzar en la repesca. Tras ese ensayo, la selección boliviana emprenderá el viaje con la presión de convertir esas pruebas en resultados en Monterrey y, eventualmente, el 31 de marzo, en el duelo decisivo por la plaza mundialista.