La Reserva Marina Isla Chañaral, ubicada entre las regiones de Coquimbo y Atacama, ha cobrado protagonismo tras la regular aparición de cachalotes desde septiembre de 2025. Este fenómeno inusual está atrayendo tanto el interés de científicos como de guías turísticos, brindando una nueva oportunidad para el ecoturismo local.

Los cachalotes, seres que evocan la grandeza de la novela Moby Dick, son conocidos por su difícil avistamiento cerca de la costa. Sin embargo, la particular geografía de Isla Chañaral ofrece una pendiente batimétrica que se sitúa a solo seis millas náuticas de la orilla, permitiendo que estos gigantes marinos accedan a aguas profundas en busca de alimento. Esta situación ha llevado a la comunidad científica a investigar el fenómeno.

Carlos Olavarría, director del Centro Científico CEAZA, expresa el interés de su institución por estudiar este comportamiento. Acompañado por Constanza Rojas, bióloga marina y guía de avistamientos, enfatiza la importancia de observar los cachalotes con cautela. Rojas menciona que este avistamiento proporciona una ventana única para investigar la ecología de la especie, aportando datos valiosos que pueden influir en la conservación de los ecosistemas marinos.

La historia de los cachalotes en la región se remonta a registros de Anelio Aguayo, que documentó su presencia en este entorno. Con la nueva ola de interés científico y turístico, Isla Chañaral se está reafirmando como un enclave crucial para la investigación marina, a la vez que dinamiza la economía local a través del ecoturismo.

En un contexto donde la conexión entre la naturaleza y la actividad humana se vuelve fundamental, el avistamiento de cachalotes en Isla Chañaral no solo implica una oportunidad para el conocimiento científico, sino también una invitación a valorar y proteger la riqueza de nuestros océanos.