La encuesta Agenda Criteria del 1 de marzo de 2026 consultó a la ciudadanía sobre la evaluación del presidente Gabriel Boric y la preparación del gobierno entrante de José Antonio Kast, en medio del cierre del actual mandato y la instalación de la nueva administración.

En la medición, la aprobación del presidente Gabriel Boric, presidente de Chile, se situó en 33%, un punto más que la medición previa, mientras que su desaprobación alcanzó el 58%, dos puntos menos que antes. La evaluación del gobierno como institución mostró una aprobación de 32% y una desaprobación de 60%, cifras estables en el corto plazo.

Respecto a José Antonio Kast, presidente electo de Chile, 48% de los consultados aprobó la forma en que está preparando su administración, un aumento de tres puntos respecto a febrero de 2026. La desaprobación de esa preparación fue de 33%, con un 19% que declaró no tener opinión formada.

La encuesta incorporó además preguntas sobre gasto público y sostenibilidad fiscal. Frente a la afirmación de Kast de que "es posible reducir significativamente el gasto del Estado sin afectar los beneficios sociales", 54% estuvo de acuerdo, 25% se mostró neutral y 21% en desacuerdo. Un 56% cree que se puede reducir el gasto sin afectar la calidad de los beneficios, y un 64% percibe que el Estado gasta los recursos de manera ineficiente, mientras solo un 16% considera que los recursos se usan eficientemente. En cuanto a priorizar la reducción del gasto para bajar la deuda, 45% estuvo en desacuerdo con que sea una medida prioritaria inmediata.

Contexto histórico: en tránsitos presidenciales anteriores la percepción sobre la preparación del gobierno entrante ha sido determinante para su margen político en los primeros meses. En ese sentido, la mayor valoración de la preparación de Kast le da una mayor legitimidad inicial para abrir la agenda fiscal y proponer ajustes, sobre todo si consigue sostener esa aprobación en las siguientes semanas.

Quién gana y quién pierde. Gana José Antonio Kast en términos de percepción pública sobre su gestión de transición, lo que puede facilitar la puesta en marcha de propuestas de recorte o reordenamiento del gasto. Gana también el discurso de la eficiencia fiscal, que aparenta respaldo ciudadano. Pierde, en términos políticos, el oficialismo del presidente Gabriel Boric, que aunque anota una leve mejoría mantiene niveles de desaprobación altos, lo que limita su capacidad de reacción en los últimos meses de mandato. Los ciudadanos comunes enfrentan una doble tensión: mayor respaldo a la idea de eficiencia fiscal, junto a reservas sobre adelantos que prioricen recortes inmediatos que puedan afectar servicios.

Consecuencias y perspectivas. Los datos refuerzan el espacio político para un debate sobre ajustes al aparato estatal y la sostenibilidad fiscal en la transición. Eso abre la posibilidad de propuestas concretas del gobierno entrante, pero también anticipa conflicto con grupos que defienden mantener o ampliar beneficios. En los próximos pasos será clave ver cómo traduce Kast esa aprobación de preparación en propuestas técnicas, y cómo responde el gobierno saliente y el Congreso a eventuales reformas. La discusión sobre gasto y calidad de beneficios seguirá siendo central para la opinión pública y la legitimidad del nuevo gobierno.