Este martes, en el Edificio Pereira, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, sostuvo la primera reunión bilateral con su sucesor, Francisco Undurraga, acompañados de sus equipos técnicos, para el traspaso de información sobre proyectos en curso y políticas públicas vigentes.

En el encuentro se puso especial énfasis en el intercambio de antecedentes técnicos, pero también emergieron dos asuntos que han tensionado el debate público: el programa Pase Cultural, que entrega beneficios para el acceso a actividades culturales, y el festival de cine para adultos Excéntrico Fest, criticado en sectores conservadores.

El futuro ministro, Francisco Undurraga, dijo que, más allá de la «polémica por el Pase Cultural», existen diferencias de visión sobre su implementación y que su administración buscará introducir mayores filtros. "Al menos tienen que tener cuarto medio las personas que lo están recibiendo", afirmó, y anunció que suspenderá la entrega del Pase una vez que asuma formalmente la cartera. Además, informó que solicitó una auditoría a la Contraloría General de la República.

El Gobierno también presentó los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado, la entidad encargada de representar judicialmente los intereses del Estado, para indagar el uso de estos recursos, según confirmaron fuentes ministeriales. Estos pasos reflejan la intención del nuevo equipo de activar revisiones administrativas y legales antes de definir nuevas orientaciones.

Sobre Excéntrico Fest, Undurraga calificó el hecho cuestionado como de "pésimo gusto" y dijo que no justificaba convertir la discusión en el centro del trabajo del Ministerio. "Desde luego, mientras yo sea ministro, no voy a financiar ese tipo de cosas", añadió, postura que abre una tensión entre la libertad artística y las líneas de financiamiento público.

El traspaso técnico encabezado por Arredondo buscó, según su equipo, garantizar la continuidad de programas y entregar documentación sobre proyectos en curso. No obstante, la reunión puso de manifiesto que la próxima transición implicará no solo cuestiones administrativas, sino también decisiones políticas que definirán la relación entre el Estado, los creadores y las audiencias.

Las medidas anunciadas —auditoría, revisión judicial y la promesa de suspensión— anticipan un cambio de rumbo en la gestión cultural. Queda por ver cómo impactarán en programas orientados a jóvenes y en la programación de festivales, y cuándo exactamente Undurraga asumirá para materializar estas decisiones, dato que no fue precisado en la cita.