Este jueves entró en vigencia la histórica alza en el precio de combustibles en Chile anunciada por el Gobierno del presidente José Antonio Kast. Pasadas las 00:00 horas, estaciones de servicio comenzaron a aplicar el ajuste en la bencina y el petróleo repartido por el país.
La ENAP, Empresa Nacional del Petróleo, indicó los aumentos oficiales: 93 octanos +$372,2 por litro, 97 octanos +$391,5, diésel +$580,3, kerosene +$138,5 y GLP de uso vehicular +$11. Cabe recordar que ENAP señala que no fija ni regula los precios en el mercado chileno, por lo que el informe debe tomarse como referencia y estimación de precios.
La estatal explicó que la estimación considera precios de importación desde la costa del Golfo de Estados Unidos, las normas del funcionamiento del MEPCO, y el Fondo de Estabilización de los Precios del Petróleo. En otras palabras, el valor final varía según cada bencinera, mientras que el informe ofrece una guía sobre cuánto podría subir cada producto a nivel nacional.
Como referencia, en la región Metropolitana el precio de la bencina de 93 octanos podría pasar de alrededor de $1.149 a $1.541, según la estimación. Para verificar precios en tiempo real, existe el sitio bencinaenlinea.cl, de la Comisión Nacional de Energía.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, había adelantado el lunes la controversial alza de combustibles, explicando que el incremento sería de unos $370 por litro en gasolina de 93 y de $580 por litro en diésel. En el caso de la gasolina de 97 octanos, el alza resultó ser mayor, con una diferencia de $21 respecto de lo anunciado por el Ejecutivo.
Este incremento golpea directamente el bolsillo de los chilenos, especialmente para quienes deben desplazarse a diario o realizar compras que dependen de los costos energéticos. Con precios que varían entre regiones y entre bencineras, la consecuencia práctica es que cada conductor puede sentir el impacto distinto en su presupuesto mensual, más aún en un contexto de inflación y restricciones presupuestarias.
