Karim Bianchi, senador independiente por la Región de Magallanes, advirtió que difícilmente modificará su postura frente al proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional. Pese a recibir llamadas de último minuto del gobierno, el legislador señaló tener reparos "profundos" con la iniciativa.
La advertencia tiene peso político. El Ejecutivo necesita los votos en el Senado y opera sin margen de error. "Hoy día, a última hora, llamándome a mí o llamando a otros para no ganar por una estrechez tan pequeña, yo creo que ya no resulta", dijo Bianchi.
El fondo del rechazo es económico. El senador cuestiona la lógica del "chorreo", término propio del debate político chileno que describe la teoría de que el crecimiento beneficia primero a los sectores de mayores ingresos y luego se filtra hacia abajo. Para Bianchi, la fórmula correcta combina crecimiento con solidaridad.
También apuntó al proceso de negociación. El senador cuestionó que el proyecto no haya variado desde que la Cámara de Diputados lo aprobó. "Es casi la réplica de la Cámara de Diputados; no se ha movido un ápice acá", señaló. Sin cambios reales, Bianchi dijo no tener disposición para abrir su postura.
La naturaleza del proyecto agrava el problema. Al tener carácter tributario, introducir modificaciones en el tramo final de la tramitación es técnicamente difícil. "Cuando se vota un tipo de proyecto como este, la discusión previa es la más importante", explicó el legislador.
Bianchi no cerró la puerta a conversar, pero fue explícito sobre sus dudas. "Podemos conversar, pero me están llamando a última hora y no sé si con la voluntad de hacer cambios profundos", indicó. Según confirmó, estaba convocado a una reunión con el gobierno para determinar si existe disposición real a modificar la propuesta antes de la votación en el Senado.
