Universidad de Chile lleva dos empates y una derrota en sus tres primeros partidos de la Liga de Primera 2026, resultados que han puesto en el foco al entrenador argentino Francisco "Paqui" Meneghini. El equipo azul recibirá a Deportes Limache en la próxima fecha con la urgencia de mejorar sensiblemente las prestaciones.

Meneghini, de 37 años, asumió a fines de diciembre tras la salida por voluntad propia del también entrenador argentino Gustavo Álvarez. Llegó después de no renovar con O’Higgins de Rancagua, club al que clasificó a la Copa Libertadores después de 12 temporadas sin esa plaza. El directorio de Azul Azul optó por Meneghini pese a tener conversaciones avanzadas con el entrenador portugués Renato Paiva, según reconoció el representante Mohamed Afzal.

En lo deportivo, el balance del técnico es escaso: además de los dos empates en el torneo, el entrenador debutó con una derrota 3-0 en un amistoso ante Universitario de Perú. En cifras, Universidad de Chile suma 2 puntos de 9 posibles, lo que equivale a un rendimiento del 22,2% en este inicio de ciclo, un registro que lo ubica entre los peores arranques de entrenadores en la última década del club.

Meneghini ha hablado públicamente del momento: "Faltan los resultados que den más confianza al proceso. Un buen resultado te permite continuar en esa línea", dijo en la previa del partido ante Deportes Limache. Sobre la presión, agregó "la presión la manejo con trabajo, enfocándome en lo que puedo controlar". Sus palabras reconocen la urgencia, pero todavía no se traducen en consistencia futbolística.

Desde el punto de vista táctico, la U muestra dificultades para imponer su juego: el equipo no logra traducir las sesiones de entrenamiento en superioridad en el último tercio, las transiciones no son eficientes y falta claridad para finalizar las jugadas. Esa combinación explica por qué el rendimiento colectivo no se refleja en puntos, y por qué la crítica se ha concentrado tanto en los resultados como en la idea de juego.

La presión no es solo de la tribuna. El directorio y el cuerpo técnico llegaron con expectativas altas tras el buen recuerdo del paso de Meneghini por O’Higgins. Ahora el desafío es claro: convertir trabajo en resultados rápidos para evitar que la frustración crezca entre los hinchas y la administración. El partido ante Deportes Limache será, en ese sentido, una primera medida del peso real del proyecto de Meneghini en la U.