En conversación con sus compañeras de encierro, Blu Dumay habló por primera vez sobre el contacto con su padre biológico y, sobre todo, sobre la figura paterna que sí tuvo en su vida, Iván Zamorano.

Dumay, conocida públicamente como hija de Zamorano, contó que el padre biológico estuvo ausente durante su crianza, aunque sí hubo algún tipo de contacto. Al mismo tiempo, destacó la presencia constante del exfutbolista, a quien define como padre por el trato y el cuidado: "Fue una locura en el sentido económico, de familia. Yo vivía sola con mi mamá y de la nada tenía casa y dos hermanos, y la familia de Bam Bam son hermosos, de verdad que me acogieron muy bien".

Sobre los gestos cotidianos que construyen esa paternidad no biológica, Blu relató detalles concretos: "Él era el que iba a las reuniones de apoderados al colegio, se levantaba a las seis de la mañana para llevarme a todos lados. En las fiestas no dejaba que nadie más me recogiera. Él me dice hija y todo. Es hermoso que una persona realmente te ame como si fueses su hijo, quizá la sangre no lo acompañe, (pero) eso para mí es criar, eso es para mí un padre".

Iván Zamorano es un exfutbolista chileno, conocido en el mundo del deporte por su apodo Bam Bam y por su trayectoria en la selección nacional. La declaración de Blu aporta una faceta humana a una figura pública que muchas veces se reduce a anécdotas deportivas y mediáticas.

El testimonio abre una conversación más amplia sobre familia y paternidad en la esfera pública chilena, y sobre cómo el reconocimiento social y emocional puede diferenciarse de la filiación biológica. Para Blu, la cotidianeidad y el cuidado fueron determinantes, y su relato recuerda que en la vida pública también se tejen vínculos íntimos que ayudan a entender a las figuras que admiramos desde otra perspectiva.