El mercado inmobiliario en Chile muestra señales de reactivación en enero de 2026, con una combinación de menores costos de financiamiento y una encuesta que registra mayor disposición a comprar, según especialistas y actores del sector.

Según el Banco Central de Chile, las tasas de interés promedio para créditos hipotecarios medidos en Unidad de Fomento (UF), la unidad de cuenta indexada a la inflación que se usa en los contratos en Chile, alcanzaron 4,12% en enero de 2026, la cifra más baja desde diciembre de 2021. La nota oficial disponible no incluye el dato mensual inmediato anterior, por lo que la comparación relevante que reporta la institución es con ese punto de diciembre de 2021.

La décima edición del Estudio Expectativas y Educación Financiera del Mercado Inmobiliario muestra que 68,1% de las personas considera que es un buen momento para comprar una propiedad, y 69,2% cree probable solicitar un crédito hipotecario en los próximos 12 meses. Esos porcentajes reflejan un mayor apetito en la demanda, aunque provienen de una encuesta y no de operaciones ejecutadas.

Los expertos explican el vínculo práctico: cuando las tasas bajan, el costo del dividendo, es decir la cuota mensual del crédito hipotecario, se reduce y más familias logran que su ingreso cubra ese pago. Francisco Recabarren, gerente general y fundador de Hogarízate, lo resume así: "al bajar las tasas, las familias perciben que son capaces de cubrir con sus ingresos el costo de un dividendo y, además, el mercado financiero comienza a aprobar a familias que hasta hace poco no tenían acceso". Esa mejora en los indicadores personales facilita que más postulantes califiquen para un crédito.

En el lado de la oferta, el sector inmobiliario sigue ajustándose. Los permisos de construcción no han repuntado de forma significativa y el stock de viviendas de entrega inmediata continúa vendiéndose, lo que ha ido equilibrando la oferta. En lenguaje sencillo, la oferta nueva se mueve más lento mientras la oferta lista para entrega se reduce, ordenando precios y opciones como cuando se organiza un estante: menos mercancía obliga a seleccionar con cuidado.

Para quienes piensan en comprar, los especialistas recomiendan informarse y comparar alternativas. Hacer simulaciones de crédito en distintos bancos y revisar la capacidad de endeudamiento real son pasos prácticos. También conviene recordar que la tasa en UF protege, en parte, contra la inflación, porque la UF es un valor que sube con la inflación y mantiene el poder adquisitivo del monto prestado.

La perspectiva macro importa. Si la inflación se mantiene bajo control, las condiciones financieras podrían mantenerse estables en los próximos meses, lo que daría más certidumbre para planificar una compra. No existe un momento perfecto para adquirir vivienda, pero este ciclo combina condiciones de financiamiento más accesibles con una oferta que se ajusta, lo que convierte al periodo actual en una ventana para informarse, hacer números y, si procede, avanzar con una compra respaldada por simulaciones y asesoría.

A corto plazo, lo práctico para un comprador es revisar su flujo de ingresos, simular cuotas en UF y en pesos si corresponde, comparar tasas y costos asociados, y pedir preaprobaciones de crédito para conocer el margen real de compra. El mercado ofrece señales favorables, pero la decisión sigue dependiendo de la capacidad financiera de cada familia.