En Río de Janeiro, Alejandro Tabilo, tenista chileno y zurdo, alcanzó la final del ATP 500 de esa ciudad y cayó ante el argentino Tomás Martín Etcheverry en un partido donde se le terminó el fondo físico. Fue una semana que, pese a la derrota, le devolvió ritmo competitivo y confianza de cara al torneo en Santiago.
El retorno al pulso del circuito llegó también con cambios en el staff. Tabilo confirmó en enero la separación con Horacio Matta y selló la llegada de Germán Gaich como nuevo entrenador, acompañado en el cuerpo técnico por Juan Pablo Gándara. Gaich ha enfatizado la preparación física y la construcción de puntos desde el fondo para adaptar el juego del chileno a partidos más largos.
Gracias a su actuación en Río, subió del puesto 71° al 42° en el ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), un avance de 29 puestos que le devuelve presencia en cuadros principales y le garantiza un sitial de atención en el BCI Seguros Chile Open.
En su palmarés, Tabilo aún no suma títulos en tierra batida. Sus coronas han sido en el ATP 250 de Auckland en pista dura, el ATP 250 de Mallorca en césped, y el ATP 250 de Chengdú en pista dura. El zurdo vivió su mejor temporada en 2024, cuando llegó a semifinales del Masters 1000 de Roma y escaló hasta el 19° puesto del mundo; en ese tramo también consiguió su primera victoria sobre Novak Djokovic, el tenista serbio y múltiple número uno mundial, resultado que repitió al año siguiente.
Tácticamente, el progreso de Tabilo pasa por dos ejes. Primero, aumentar la resistencia para sostener peloteos largos en arcilla, superficie donde aún no se ha consagrado. Segundo, maximizar su zurda para abrir ángulos y buscar el punto con ataques a la red o cambios de ritmo, en lugar de depender de puntos muy cortos. En Río se vio que, cuando su físico flaquea, pierde control en los intercambios y cede ventaja ante oponentes de fondo como Etcheverry.
El próximo desafío inmediato será en Santiago, donde debutará en el BCI Seguros Chile Open frente a Tomás Barrios, tenista chileno. Un buen rendimiento en casa no solo consolidaría la subida en el ranking, sino que serviría para probar en condiciones locales las correcciones físicas y tácticas que impulsa su nuevo cuerpo técnico. Para Tabilo, la reconstrucción continúa: el objetivo es sostenerse en la elite y transformar estas semanas de rearmado en resultados consistentes.