El ministro de Seguridad, Martín Arrau, prepara una ofensiva comunicacional, legislativa y de gestión sobre la crisis carcelaria, según La Tercera. El plan incluye la construcción exprés de cárceles modulares y una reforma a Gendarmería. El giro llega después del fracaso de la reforma constitucional que impulsaba el gobierno de José Antonio Kast.
El diagnóstico parte del terreno. El 29 de mayo, diez días después de asumir, Arrau recorrió el llamado "barrio penitenciario" de Santiago Centro junto al director de Gendarmería, Rubén Pérez. Visitó las cárceles de máxima seguridad y la ex-Penitenciaría.
Fue su primer contacto directo con el sistema. El ingeniero y extitular del Ministerio de Obras Públicas (MOP) ha hecho desde entonces una decena de visitas a recintos en distintas regiones. En ellas ha constatado hacinamiento, malas condiciones de habitabilidad y poca capacidad para separar a los reos según su peligrosidad.
Arrau suele relatar lo que ha visto. Menciona reos durmiendo en rucos en los patios y uniformes de gendarmes en mal estado porque la institución no tiene recursos para renovarlos. El tema también ocupó la última sesión del Panel Consultivo de Expertos en Seguridad Pública, que presidió el ministro.
El primer eje es la infraestructura. Arrau dará continuidad al Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria, que inició la administración anterior y que proyecta construir y mejorar cárceles hasta 2034. En paralelo, impulsará una agenda de "construcción rápida".
La apuesta son las cárceles modulares, edificadas con métodos industrializados que acortan los plazos de obra. El modelo se aplicó en Rosario, Argentina, ciudad que visitó una delegación del gobierno chileno. La misma comitiva revisó experiencias similares en Europa.
Según conocedores del plan citados por el medio, los módulos albergarían a presos de menor peligrosidad. Así, los reos más complejos quedarían concentrados en los recintos con mayores condiciones de seguridad.
El cambio también es administrativo. De acuerdo con fuentes de gobierno, Arrau negocia que parte de la División de Presupuesto, Planificación e Infraestructura del Ministerio de Justicia pase a Seguridad, con sede en Teatinos 220. La idea es trasladar completo el Departamento de Infraestructura, junto a su jefa, María Loreto González, quien encabezó los viajes a Argentina y Europa.
El segundo eje es comunicacional. Seguridad busca exponer el estado de los recintos y las medidas en curso. Eso incluye criticar en público los fallos judiciales que revocan traslados de reos peligrosos ordenados por Gendarmería. Arrau ya ha cuestionado cada una de esas resoluciones en redes sociales y comunicados. Los senadores impulsan ahora una reforma constitucional para limitar esa situación.
El tercer eje apunta a los gendarmes. El ministro ha descrito su compleja situación laboral, que en ocasiones los obliga a pagar su propio uniforme. Aún no hay detalles sobre las medidas concretas.
Lo que sí se sabe es el próximo paso legislativo. Los ministerios de Seguridad y de Justicia elaboran en conjunto una nueva Ley Orgánica de Gendarmería, cuyo contenido todavía no se ha dado a conocer.

