Bulk, una startup chilena que automatiza cobranzas por WhatsApp, nació en 2022 y hoy opera con un equipo de seis personas, sin inversionistas ni oficina. Sus fundadores son Arturo Dell’Oro, abogado; Mario Cruz, ingeniero comercial; y Cristóbal Taverne, programador que dejó la universidad para sumarse al proyecto.
La idea partió cuando Dell’Oro, que asesoraba a financieras del rubro automotriz, buscó reducir multas del Sernac, el Servicio Nacional del Consumidor, y bajar los costos de call centers. En marzo de 2022 leyó "Attention is All You Need", el paper fundacional de los modelos de lenguaje, y vio que esa tecnología podía enviar mensajes masivos por WhatsApp, automatizar respuestas y reemplazar cientos de ejecutivos telefónicos. Los modelos de lenguaje son sistemas de inteligencia artificial que generan y entienden texto de forma parecida a como conversamos las personas.
Convencer al equipo técnico fue el desafío inicial. Dell’Oro contactó a su amigo Mario Cruz, entonces jefe de producto en Banco Ripley, y terminó encontrando a Cristóbal Taverne en la Universidad Católica, quien en una semana armó el primer prototipo. El costo de desarrollar un MVP (producto mínimo viable) con una fábrica de software les había salido entre 20 y 60 millones de pesos chilenos, cifra que no podían pagar, así que optaron por construirlo internamente.
Hoy Bulk declara US$1 millón en ARR (ingresos recurrentes anuales) y funciona con seis personas. Eso equivale a cerca de US$166.000 por persona en ingresos recurrentes, una métrica útil para comparar productividad en equipos pequeños. Operan sin financiamiento externo, es decir, están bootstrapped, y entregan la solución a empresas que quieren reducir el costo de cobranza usando mensajes de WhatsApp, la aplicación de mensajería más usada.
El negocio no está exento de fricción. Dell’Oro cuenta que al principio el mercado dudó, porque el spread financiero en cobranzas es bajo y las empresas temen probar tecnología nueva. Además existe incertidumbre regulatoria: usar WhatsApp para cobrar toca aspectos de protección de datos y las normas del Sernac sobre prácticas de cobranza. Esas son barreras que Bulk debe sortear para escalar.
Para el usuario o la pyme, el argumento práctico es claro: reemplazar llamadas y procesos manuales puede bajar costos y acelerar recupero de cartera. Para los consumidores, en cambio, la pregunta es cómo se manejan la privacidad y los límites de contacto. Ese equilibrio entre eficiencia y regulación será determinante para la expansión del modelo en Chile y en otros mercados latinoamericanos.
En perspectiva, Bulk ejemplifica dos tendencias del ecosistema local: startups pequeñas que alcanzan tracción con equipos reducidos, y la adopción de IA para tareas operativas. El próximo paso para la empresa será demostrar que su tecnología cumple tanto en resultados comerciales como en cumplimiento normativo, y así poder crecer sin poner en riesgo a sus clientes frente a sanciones del Sernac u otras autoridades de protección de datos.
