La Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago emitió este miércoles una nueva resolución para borrar del expediente las instrucciones que alguien le dio a una herramienta de inteligencia artificial (IA) para redactar parte de una sentencia. Las instrucciones habían quedado incorporadas en la causa "MITARAKIS/CORREA (LTE)".
Según informó BioBioChile, el tribunal ordenó eliminar las páginas que no correspondían. "Advirtiendo esta Corte que en esta causa se encuentra agregado un antecedente que no corresponde a estos autos, elimínese", señala la resolución.
Lo que quedó a la vista era un prompt, es decir, la orden escrita que se le da a un programa de IA para que genere un texto. Funciona como el encargo que le dejarías a un ayudante. Este comenzaba así: "Eres un juez de la Corte de Apelaciones que debe redactar la parte considerativa de la sentencia [rechazando/acogiendo] el recurso".
El texto completo, publicado por T13, era una plantilla detallada. Pedía redactar el considerando cuarto y siguientes, usar conectores como "Asimismo" o "Por último", escribir en tiempo presente y en tercera persona, y no superar las 750 palabras. Incluso dejaba espacios en blanco para completar quién recurría y contra quién.
Había un detalle que delató el error. De acuerdo con El Mostrador, la resolución, emitida el martes 6 de octubre, correspondía a una causa civil sobre abandono del procedimiento. El prompt, en cambio, se refería a un recurso de amparo, la acción que protege la libertad personal y que no tenía relación con ese litigio.
El Mostrador y T13 identificaron como responsable al relator suplente Felipe Larraín. El relator es el funcionario que estudia las causas y prepara antecedentes para los ministros. La presidenta de la sala, ministra Jenny Book, aclaró que el texto se incorporó por error y que no formó parte de la decisión de los magistrados ni se usó para resolver la causa, según consignó La Tercera.
Book ordenó rectificar el documento y pidió a Larraín un informe en un plazo de 24 horas. Con esos antecedentes, el pleno de la Corte de Santiago podría evaluar medidas disciplinarias, incluida la apertura de un sumario, que es una investigación administrativa interna.
El caso deja una pregunta incómoda sobre los controles previos a la firma. La resolución llevaba la firma de tres integrantes de la sala y nadie detectó a tiempo el texto dirigido a la IA.
El Poder Judicial tiene principios éticos que establecen que las decisiones jurisdiccionales son responsabilidad exclusiva de los jueces. Aun así, según El Mostrador, persisten dudas sobre cómo se regula y supervisa el uso de estas herramientas en la redacción de resoluciones. Las fuentes no precisan qué herramienta de IA se usó ni con qué frecuencia se emplean en la Corte.
El próximo paso es el informe de Larraín. Con él, el pleno de la Corte de Santiago decidirá si abre un sumario.