El diputado Daniel Lilayú, de la Unión Demócrata Independiente (UDI) e integrante de la comisión de Agricultura, presentó un proyecto de resolución para instruir al Presidente de la República a dirigir la elaboración e implementación de un Plan Nacional de Seguridad Rural. La iniciativa propone además la creación de unidades policiales especializadas para prevenir e investigar los delitos que afectan al sector agropecuario chileno. Plan Nacional de Seguridad Rural es el nombre propuesto para este marco de acción y movilización institucional.
La alarma crece ante el aumento de la delincuencia en el mundo rural. Según la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), 77% de las empresas agrícolas han sido víctimas de robos en el último año, y las pérdidas superan los US$530 millones anuales.
«El campo chileno se siente abandonado. Miles de agricultores, pequeños productores y trabajadores rurales viven con temor frente al robo de ganado, maquinaria agrícola y la usurpación de predios. No podemos permitir que existan chilenos de primera y segunda categoría dependiendo de dónde viven», afirmó Lilayú.
Entre las medidas, la resolución propone reforzar la dotación de Carabineros de Chile en zonas rurales, especialmente en las regiones del Maule, Biobío, La Araucanía y Los Lagos, y avanzar hacia la creación de unidades especializadas dentro de Carabineros y de la Policía de Investigaciones (PDI) para investigar abigeato, robo de maquinaria y usurpación de predios.
La resolución también contempla una mesa de trabajo entre el Ministerio de Seguridad Pública y otros actores para coordinar la implementación del plan, pero el texto original se corta en ese tramo y no se especifican los próximos participantes. En lo inmediato, la iniciativa está en análisis en la comisión de Agricultura y debe tramitarse para avanzar a la votación en el pleno.
