Según El Mostrador, el Gobierno anunció la declaración de zona afectada por catástrofe para Las Condes unas cinco horas después del aluvión en Quebrada Honda. En julio, en cambio, pasaron seis días desde el inicio del temporal hasta que el Ejecutivo decretó estado de excepción constitucional de catástrofe para la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco.
El contraste abrió cuestionamientos al Ejecutivo. Los daños de ambas emergencias fueron muy distintos.
El temporal de julio dejó en Coquimbo seis fallecidos, 12.997 damnificados y 21.480 viviendas dañadas. Hubo además problemas de conectividad y localidades aisladas. El aluvión en Las Condes dejó seis lesionados, viviendas inundadas, vehículos arrastrados y calles cubiertas de barro.
El medio precisa que no se trató de la misma medida. En Coquimbo rigió un estado de excepción constitucional de catástrofe. En Las Condes se anunció una zona afectada por catástrofe. Son instrumentos jurídicos distintos, con atribuciones diferentes.
Coquimbo tampoco estuvo sin medidas. Antes de las lluvias más intensas, el Ejecutivo declaró una emergencia preventiva desde el 13 de julio para esa región y otras zonas. Los seis días corresponden al tiempo que tardó el estado de excepción, no a una ausencia total de respuesta.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, negó un trato preferencial. "Para el gobierno todas las regiones son igual de importantes", afirmó. Atribuyó las diferencias a la geografía, la conectividad y la capacidad institucional de los municipios.
Pavez también apuntó a la cobertura de prensa. Sostuvo que la percepción sobre la rapidez de la respuesta cambia porque los medios tienen menor presencia en algunas zonas. "No es que estamos reaccionando de una manera distinta por Las Condes que por otras regiones", dijo.
La autoridad reconoció que Quebrada Honda figuraba entre los puntos de riesgo identificados por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). Atribuyó el aluvión a lluvias intensas, una isoterma alta y los efectos de un incendio forestal previo sobre el terreno.
Pavez admitió límites en la prevención. Según dijo, el sector estaba vigilado, pero los sistemas no siempre pueden advertir la intensidad de un evento. La explicación deja abierta una pregunta para el Ejecutivo: qué hará con los puntos críticos que Senapred ya tiene identificados.


