Los alcaldes agrupados en la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) aceleraron este lunes las negociaciones con el Ejecutivo en torno a la exención de contribuciones para adultos mayores. La reunión ocurrió en el Ministerio de Hacienda, en Teatinos 120, donde los ediles se encontraron con el subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), Sebastián Figueroa, a dos días de que la megarreforma llegue a votación en general en la sala del Senado.
El encuentro reunió al presidente de la ACHM, el alcalde de Zapallar Gustavo Alessandri, independiente cercano a Renovación Nacional, junto a Tomás Vodanovic, alcalde de Maipú y militante del Frente Amplio, y Claudia Pizarro, alcaldesa de La Pintana y de la Democracia Cristiana. La diversidad política de los asistentes habla de una preocupación que cruza todas las veredas: el impacto fiscal que la reforma traerá a los municipios.
En un documento de 13 páginas, la ACHM defiende la focalización como principio rector del beneficio y rechaza que la exención sea universal. La propuesta establece tres tramos: quienes perciben más de $3 millones mensuales pagan la totalidad de sus contribuciones; los que reciben entre $1,5 millones y $3 millones pagan la mitad; y quienes ganan menos de $1,5 millones quedarían eximidos por completo.
La urgencia tiene nombre y cifra: la reforma implica que los municipios dejen de recaudar cerca de US$70 millones en impuesto territorial, monto que el gobierno no compensará. Sí se repondrá el Fondo Común Municipal, el mecanismo de redistribución entre comunas que equivale a unos US$130 millones y que beneficia a las más vulnerables. Para comunas como Lo Barnechea, Las Condes, La Reina y Providencia, el recorte llegaría al 8% de su presupuesto anual.
La ACHM fijó además un principio transversal: cualquier medida adoptada debe garantizar que ningún municipio reciba menos recursos de los que le habrían correspondido originalmente. La votación en el Senado está programada para el miércoles.
