La deuda que acumulan empresas, organismos estatales e instituciones por no pagar las cotizaciones previsionales de sus trabajadores llegó a US$44.270 millones al cierre del primer trimestre de 2026. El monto es un 21% más alto que el registrado en el mismo período del año pasado, cuando la cifra alcanzaba los US$36.439 millones, según informó Diario Financiero a partir de los estados financieros que publican trimestralmente las siete AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) del sistema chileno.

El monto equivale al 17% del total de los fondos de pensiones del sistema, lo que en términos prácticos significa que una parte del dinero que los trabajadores deberían tener ahorrado para su retiro simplemente no está, porque sus empleadores nunca lo depositaron.

El 79% de esa deuda, es decir casi cuatro de cada cinco dólares acumulados, no son cotizaciones propiamente tal, sino intereses. Roberto Fuentes, gerente de estudios de la Asociación de AFP, explicó que el cálculo cambió en 1994, cuando pasó de interés simple a interés compuesto. La diferencia no es menor: con interés compuesto, los intereses se van acumulando sobre los anteriores, como una bola de nieve que crece más rápido mientras más tiempo pasa sin pagar.

Osvaldo Macías, exsuperintendente de Pensiones, señaló que la fórmula es "muy drástica", porque la tasa que se aplica cada mes es siempre la mayor entre tres opciones: la de operaciones reajustables que fija la CMF (Comisión para el Mercado Financiero, el regulador financiero del país), la de operaciones no reajustables del mismo organismo, o la rentabilidad de los propios fondos de pensiones. El que sea siempre la tasa más alta la que determine el cálculo es lo que dispara la mora contabilizada.

El resultado es una deuda que crece rápido en el papel, pero que en la práctica es muy difícil de recuperar. Macías agregó que gran parte de ese stock corresponde a deudas antiguas de empresas que ya no existen o son imposibles de ubicar.

Hay una distinción importante. Las AFP mantienen activos 1,5 millones de juicios de cobranza y logran recuperar el 85% de las deudas con menos de un año de antigüedad dentro de los primeros 12 meses. El problema está en la deuda vieja, la que lleva décadas acumulando intereses y que pocas veces termina en un pago real.

Un ejemplo concreto llegó en mayo, cuando la Contraloría General de la República detectó que la Municipalidad de San Pablo, en la Región de Los Lagos, tenía una deuda previsional de $862 millones por cotizaciones no pagadas durante 2023 y 2024. No es el caso de una empresa privada en dificultades: es un organismo del Estado que dejó de depositar el dinero de pensiones de sus propios funcionarios.