Airbnb anunció hoy en Latinoamérica una nueva forma de pago que permite a los huéspedes reservar un alojamiento sin pagar nada al momento de la reserva, siempre que el anuncio cumpla ciertos requisitos y tenga una política de cancelación moderada o flexible. La compañía señala además que el lanzamiento previo de esta opción en Estados Unidos ayudó a aumentar las reservaciones en el cuarto trimestre de 2025 respecto del tercero.

La función, llamada "Reserva ahora, paga después", copia el modelo conocido como BNPL, por sus siglas en inglés buy now, pay later, que en español se traduce como compra ahora, paga después. En la práctica, esto significa que el huésped no abona el total al reservar; Airbnb cobrará el monto antes de que termine el periodo de cancelación gratuita del anuncio. Según el comunicado, esta opción ya está disponible globalmente en los anuncios que cumplan requisitos, por lo que debería estar operativa en Chile en las propiedades elegibles.

¿Cómo funciona para un viajero chileno? Primero, hay que buscar un alojamiento y comprobar en la página de pago si aparece la opción "Reserva ahora, paga después". Si está, puedes completar la reserva sin cargo inmediato, y Airbnb intentará cobrar con el método de pago registrado en tu cuenta antes de que venza la ventana de cancelación gratuita. Es importante coordinar con amigos o familiares si viajas en grupo, y poner un recordatorio para pagar antes del plazo, porque si no lo haces tu reserva podría cancelarse automáticamente.

La empresa destaca que las políticas de cancelación que elijan los anfitriones no cambian. Las políticas "moderada" y "flexible" suelen permitir cancelaciones con reembolsos parciales o totales según los plazos, siendo la moderada menos permisiva que la flexible. La ventaja para los anfitriones es que, como el huésped debe pagar antes de que termine la cancelación gratuita, el anfitrión tiene tiempo para recibir otra reserva si la primera se cancela. Para los huéspedes, la ventaja es clara: mayor flexibilidad para organizar viajes y manejar presupuesto, sobre todo en viajes grupales.

Esta nueva opción responde a una demanda que la propia Airbnb midió en la región. En una encuesta de Airbnb y Focaldata, el 82% de los encuestados dijo que contar con opciones de pago flexibles es importante al reservar, y el 80% afirmó usar alguna opción de pago flexible. El comunicado original menciona además otra cifra parcial que quedó incompleta en la versión difundida públicamente.

¿Cuáles son los riesgos? Para viajeros, existe el peligro de posponer el pago y luego quedarse sin disponibilidad si no se cumple el plazo, o de sobreextender el presupuesto por la facilidad de aplazar el pago. Para anfitriones chilenos, el mayor riesgo operativo es recibir más reservas que se confirmen tarde, lo que puede complicar la planificación de limpieza y logística. Analistas del sector turismo y finanzas personales suelen advertir que las soluciones BNPL facilitan el consumo, pero requieren disciplina para no generar endeudamiento involuntario.

Qué pueden hacer los anfitriones en Chile: revisar la política de cancelación que tengan activada, actualizar descripciones y reglas de la casa para dejar claro el calendario de pagos, y monitorear el calendario con más frecuencia durante los primeros meses de adopción. Los huéspedes deberían verificar su método de pago en la cuenta de Airbnb y entender exactamente cuándo se realizará el cargo.

En perspectiva, la llegada de esta opción en Latinoamérica es coherente con una tendencia global hacia pagos más flexibles que ya está incidiendo en las decisiones de viaje. Para Chile, podría traducirse en más reservas fuera de temporada o mayor planificación de viajes en grupo, siempre que los consumidores comprendan los plazos y los anfitriones ajusten sus prácticas. Queda por ver si los reguladores de consumo, como el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), prestan atención a estos modelos si crecen en popularidad, y cómo responderán los bancos y emisores de tarjetas en aspectos como la autorización de cobros aplazados.