La semana pasada el Senado argentino había dado su visto bueno a la llamada Ley de Modernización Laboral, pero el trámite continuó en la Cámara de Diputados por las modificaciones introducidas.
en la madrugada del viernes la Cámara de Diputados otorgó media sanción al proyecto, con 135 votos a favor y 115 en contra, sin abstenciones. Para preservar el respaldo de bloques aliados, el oficialismo retiró el artículo 44 y el artículo 208 del texto.
Qué implicaban esos artículos: el artículo 44 proponía cambiar el régimen de licencias por enfermedad. El artículo 208 establecía recortes en el pago durante licencias, con diferencias según el origen de la afección, incluyendo pagos del 50% del sueldo para casos de conductas de riesgo voluntarias y 75% para situaciones ajenas a la voluntad del trabajador, además de topes temporales de tres y seis meses y una cláusula de espera de dos años entre episodios. Con su eliminación, se mantiene el esquema previo que garantiza el pago íntegro del salario durante la licencia, de acuerdo con la Ley de Contrato de Trabajo, el código laboral argentino.
Consecuencias inmediatas: por las modificaciones el proyecto deberá volver al Senado para aprobar los cambios finales. Fuentes oficiales indicaron que desde Balcarce 50, la dirección de la presidencia de Argentina ubicada en la calle Balcarce 50, priorizaron la aprobación del paquete de reformas en general, aun si eso implicaba ceder en artículos específicos. El objetivo declarado es ingresar al nuevo año legislativo con las reformas ya tratadas.
Análisis político: el Gobierno consiguió una victoria legislativa pero pagó costos políticos. Ganadores: el oficialismo, que avanza con su agenda; y los trabajadores, que vieron restablecida la protección de mantener el salario íntegro en licencias médicas. Perdedores: sectores empresariales que aspiraban a reducir costos laborales y los diputados que defendían los artículos eliminados. La presión de La Libertad Avanza, el espacio político de derecha liberal liderado por Javier Milei que cuestionó los recortes, fue clave para forzar cambios.
Precedente histórico y relevancia regional: cambios laborales de este calibre suelen reclamarse y negociarse cámara por cámara. En Argentina, la Ley de Contrato de Trabajo y la protección de las licencias tienen arraigo histórico y amplio impacto social, por lo que cualquier intento de recorte genera resistencia. Para Chile y la región, este episodio es relevante: muestra cómo los ajustes en seguridad social y licencias son políticamente sensibles y pueden frenarse por la presión de bloques pequeños.
Qué deben mirar los ciudadanos chilenos: si en Chile resurgen propuestas para modificar el pago de licencias o para aplicar nuevas reglas a contratos vigentes, ese debate tendrá implicancias similares sobre la protección del ingreso en caso de enfermedad. Como hemos reportado, en Chile también hay discusiones sobre si las reformas laborales deben regir para contratos antiguos y sobre el cálculo de indemnizaciones; el caso argentino es una referencia sobre hasta dónde puede ceder un Gobierno para asegurar la aprobación de un paquete mayor.
Nota: el texto original que nos remitieron quedó truncado al final, por lo que no se pudo verificar si había disposiciones adicionales sobre la protección de los pagos frente a suspensiones laborales.