La familia del actor estadounidense Eric Dane informó este jueves su fallecimiento; tenía 53 años y deja a su esposa, Rebecca Gayheart, y a sus dos hijas adolescentes, Billie Beatrice y Georgia Geraldine.
Dane se hizo conocido masivamente por su papel del doctor Mark Sloan en la serie Grey's Anatomy, donde pasó de un personaje invitado a figura regular por la fuerte respuesta del público. También participó en Charmed, tuvo apariciones tempranas en Saved by the Bell, The Wonder Years y Roseanne, y en los últimos años fue el padre en pantalla de Jacob Elordi en la serie Euphoria. En cine apareció en títulos como Marley & Me, Burlesque y Americana (2023). Nació el 9 de noviembre de 1972 y se instaló en Los Ángeles a los 21 años para buscar carrera en Hollywood.
En abril Dane hizo pública su diagnosis de esclerosis lateral amiotrófica, conocida por sus siglas en español como ELA. Según la clínica Mayo, institución médica estadounidense reconocida internacionalmente, la ELA es una enfermedad del sistema nervioso que afecta las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal, provocando pérdida progresiva del control muscular y, con el tiempo, parálisis. En los meses siguientes Dane mostró una progresión rápida de la enfermedad: en junio perdió función del brazo y mano derechos y en octubre ya requería silla de ruedas, según comunicados y declaraciones públicas.
El propio Dane dijo en abril que se sentía afortunado de poder seguir trabajando y que esperaba regresar al set de Euphoria, serie cuya tercera temporada sería la última. La familia no divulgó más detalles sobre circunstancias médicas concretas del fallecimiento.
La muerte de una figura pública como Dane vuelve a poner en discusión cómo se visibilizan las enfermedades neurodegenerativas. La ELA no tiene cura conocida, aunque existen tratamientos aprobados internacionalmente, como el riluzol, que pueden modestamente retrasar la progresión en algunos pacientes; el abordaje requiere un equipo multidisciplinario, rehabilitación, apoyo respiratorio y cuidados paliativos.
Para personas en Chile que busquen orientación, es recomendable coordinar atención con el sistema de salud, ya sea a través de FONASA o una Isapre, y con servicios de neurología de hospitales de referencia, por ejemplo el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, el Hospital Clínico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Hospital del Salvador, que cuentan con unidades de neurología. También puede ser útil contactar a la Sociedad Chilena de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía para información clínica y derivaciones. A nivel internacional, la clínica Mayo y la ALS Association, una organización estadounidense que financia investigación y ofrece recursos para pacientes y familias, mantienen guías informativas y apoyo.
Quienes acompañan a alguien con ELA enfrentan desafíos prácticos y emocionales: adaptaciones del hogar, ayudas técnicas, seguimiento respiratorio y apoyo psicosocial. Si necesita orientación concreta, consulte primero a su médico tratante o centro de salud y pregunte por grupos de apoyo locales y las vías de cobertura por FONASA o Isapre. La muerte de Dane recuerda que detrás de los rostros conocidos hay familias y trayectorias que pueden transformar la visibilidad pública de una enfermedad.
