El mercado cambiario chileno ha entrado en una fase de volatilidad significativa a raíz del conflicto en Medio Oriente, que inició hace casi un mes y que, según los analistas, podría alterar las proyecciones por el giro en los precios del petróleo. En el seminario BeFx Trading Sessions II, el director general de BeFx, Rodrigo Castillo, afirmó: «soy optimista de que el dólar no debería pasar los $1.000, pero va a haber volatilidad» y añadió que la duración del conflicto y sus efectos podrían definir cuánto tiempo el dólar se mantenga presionado por encima de 900 pesos.

Antes de este episodio, Castillo decía que el peso podía moverse en un rango más cómodo para el inversionista, entre 850 y 870, e incluso 830 en contextos distintos. El ejecutivo recordó que la volatilidad cambiaria en rangos poco habituales para el mercado chileno regresó tras el estallido social de 2019 y la pandemia, obligando a revisar proyecciones en un país que exporta cobre y importa petróleo. En ese marco, el seminario contó con la presencia de Ignacio Briones, académico y exministro de Hacienda, como invitado especial, lo que aportó una mirada macroeconómica adicional al debate.

El historial reciente muestra que la volatilidad no es nueva para Chile. En 2022 el dólar superó por momentos el umbral de 1.000, alcanzando un máximo histórico cercano a 1.051 según datos de Bloomberg, antes de que una intervención del Banco Central la frenara. Más adelante, a fines de 2024, el dólar volvió a acercarse a los 1.000 intradía, en un entorno marcado por precios del cobre alrededor de US$ 4 por libra y por perspectivas de una Fed con menos aceleración en recortes de tasas para 2025. Esos ejemplos refuerzan la idea de que la volatilidad seguirá presente en el corto plazo, a la espera de cómo evolucionen tanto la geopolítica como la política monetaria global. Mientras tanto, Castillo sostiene que la clave es entender que el dólar podría moverse con oscilaciones sincronizadas a la evolución del petróleo y de los factores macro globales, más allá de un objetivo fijo de corto plazo. El público presente, entre analistas y traders, fue testigo de una conversación que busca traducir esa volatilidad en estrategias para el día a día de quienes operan con el peso chileno.