En Chile, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) están incorporando con mayor intensidad vehículos que compran participaciones en fondos ya existentes, conocidos como fondos secundarios, según dijo Sergio Guerrien, country head para Sudamérica de Franklin Templeton. La gestora dio esa versión en una presentación en Chile cuya fecha no fue detallada por la firma y que reunió a más de 200 asesores de banca y gestores de fondos de pensiones.
Los fondos secundarios son instrumentos que adquieren participaciones ya emitidas en otros fondos de inversión. Esto les permite a los compradores acceder a portafolios más diversificados y, por lo general, a flujos de retornos más inmediatos que en inversiones de capital privado en etapas tempranas. El private equity, o capital privado, son inversiones en empresas que no cotizan en bolsa, y los secundarios actúan como una puerta para entrar a ese mercado sin asumir todo el riesgo inicial.
Según Sergio Guerrien, para las AFP los fondos secundarios "pasaron de ser solo un approach táctico, a formar parte de una estrategia clave dentro de lo que es el private equity". Entre las ventajas que destacó está la posibilidad de obtener liquidez trimestral, algo atractivo para administradores que normalmente lidian con activos poco líquidos. También afirmó que la presencia de las AFP ha dinamizado el segmento local.
Guerrien puso la expansión en contexto con una comparación de Estados Unidos: hay aproximadamente 4.000 empresas que cotizan en bolsa, frente a cerca de 5 millones de empresas privadas en ese país. La idea es mostrar que fuera de las bolsas existe un universo amplio de compañías donde buscar rentabilidades que no aparecen en los mercados públicos.
La gestora además señaló que ha experimentado un crecimiento en este tipo de estrategias y que "ha cuadruplicado los activos bajo gestión en estrategias alternativas", aunque la firma no detalló cifras absolutas ni el periodo en el que ocurrió ese aumento. Eso refleja, en su versión, un interés más amplio de gestores internacionales por el canal de mercados privados y secundarios.
¿Qué significa esto para los afiliados? En términos prácticos, mayor exposición a fondos secundarios puede traducirse en más diversificación en las carteras y, potencialmente, rendimientos superiores a largo plazo. Sin embargo, también implica riesgos: valoración menos transparente, plazos de inversión más largos que en activos cotizados, y estructuras de comisiones que pueden reducir ganancias netas. Además, la liquidez trimestral de estos vehículos no es equivalente a la liquidez diaria de acciones en la Bolsa de Santiago, por lo que puede haber desajustes si se necesitan rescates rápidos.
Desde la perspectiva del mercado chileno, la incorporación de secundarios puede fortalecer el ecosistema de capital privado local, atraer más oferta de gestores internacionales y ampliar las alternativas de inversión fuera de las bolsas. Pero para que eso beneficie efectivamente a los afiliados, será clave que las AFP informen con claridad sobre comisiones, horizonte de inversión y criterios de valuación. También será importante la supervisión de la Superintendencia de Pensiones para evitar que la búsqueda de retorno eleve sin control el riesgo de las carteras.
En resumen, las AFP están explorando con más decisión los fondos secundarios como una vía para acceder a mercados privados y buscar rendimiento, según Franklin Templeton y su country head para Sudamérica. El movimiento abre oportunidades de diversificación, pero plantea preguntas sobre transparencia, comisiones y compatibilidad con las necesidades de liquidez de los afiliados, cuestiones que probablemente marcarán la discusión en los próximos meses.
