El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones puso en marcha un plan especial para enfrentar el primer lunes de marzo en Santiago, jornada conocida como el "superlunes" por el aumento de flujos tras las vacaciones, que se notará desde este lunes en la ciudad.
La medida responde a la combinación del fin masivo de vacaciones y el retorno parcial de estudiantes, aunque la mayoría de los colegios inicia clases el miércoles 4 de marzo. Las autoridades destacan que el regreso a la rutina no es instantáneo, sino un proceso escalonado que vuelve a llenar las calles y el transporte público en semanas.
Como parte del llamado Plan Marzo, el gobierno apostó por ajustes operativos y tácticos: cambios en tiempos semafóricos, coordinación con concesionarias viales y refuerzos en transporte público. Según la cartera, entre las medidas clave se cuenta la incorporación de 24 trenes extra en la red del Metro de Santiago y una estimación de 250.000 vehículos adicionales circulando en la capital durante los primeros días del mes.
La Subsecretaría del Ministerio de Obras Públicas informó a La Tercera que existe un Plan de Contingencia con las concesionarias y con la ciudadanía para mitigar puntos críticos en las autopistas y avenidas principales. Fuentes del Ministerio de Transportes señalaron además que "el proceso de normalización de la movilidad de las ciudades funciona de forma progresiva y escalonada", y que por eso las acciones buscan ser tácticas y ajustables.
El plan no solo impacta la Región Metropolitana. Desde el Ministerio señalaron que marzo trae novedades para regiones como Copiapó y Talca, que por primera vez enfrentarán el mes con sistemas de transporte regulados destinados a optimizar la oferta local. Ese contraste entre intervenciones metropolitanas y regionales muestra cómo la movilidad vuelve a articularse en distintas escalas del país.
Para los usuarios, las recomendaciones oficiales apuntan a anticipar viajes, preferir el transporte público cuando sea posible y considerar horarios flexibles para evitar las horas punta más severas. En la práctica, la experiencia diaria dependerá de la eficacia de los ajustes semafóricos, la coordinación con las concesionarias y la respuesta operativa del Metro de Santiago.
Si bien las autoridades proyectan una recuperación gradual de los niveles de tráfico hasta estabilizarse durante el año, quedan por ver los efectos concretos de las medidas en los desplazamientos cotidianos y en la percepción ciudadana sobre la calidad de la movilidad urbana. En los próximos días, el foco estará en la operación del Metro y en cómo se comportan los principales corredores viales de la capital.