El adolescente de 15 años que, según la investigación, apuñaló a su padre el 17 de febrero en la Plaza de Armas de Tomé, Región del Biobío, quedó en internación provisoria tras su formalización, informaron fuentes del Ministerio Público.
El fiscal Freddy Benítez señaló que el hecho se registró en horas de la tarde del 17 de febrero en un sector céntrico de la comuna y que fue presenciado por varias personas de la comunidad. Tras el empadronamiento de testigos, el Ministerio Público logró configurar la participación del joven, a quien se le imputa haberle propinado dos puñaladas a su padre, quien trabajaba como conductor de la locomoción colectiva.
En la audiencia de formalización, la jueza de garantía consignó en su resolución que el adolescente explicó la agresión como respuesta a un supuesto abandono en la infancia y a una mala relación con su padre. Esa versión figura en los antecedentes que evaluó el tribunal al fijar la medida cautelar.
La defensora penal pública, Claudia Rodríguez, explicó que se estableció un plazo de investigación de cuatro meses para que el Ministerio Público realice las diligencias pendientes. "Se fijó un plazo de cuatro meses de investigación, que creo que es suficiente para realizar las diligencias que tenemos planteadas", dijo la defensora, y añadió que se analiza la eventual petición de cambiar la medida cautelar.
El adolescente quedó bajo la custodia del Centro de Internación Provisoria para Adolescentes ubicado en la comuna de Coronel. La internación provisoria implica privación de libertad en un centro especializado mientras dure la investigación, conforme a lo dispuesto por el tribunal de garantía.
El caso coloca sobre la mesa tensiones más amplias en el abordaje de la violencia intrafamiliar y la intervención en menores: autoridades judiciales y defensores coinciden en la necesidad de diligencias que verifiquen tanto la dinámica familiar como la responsabilidad penal del menor. El Ministerio Público deberá completar peritajes y entrevistas en el plazo fijado, y la defensa podrá solicitar revisiones de la medida ante la jueza si aparecen nuevos antecedentes.
Por ahora, el proceso sigue en etapa investigativa y la comunidad de Tomé permanece conmocionada por un episodio ocurrido en un espacio público muy transitado, mientras el sistema de justicia juvenil avanza en las diligencias previstas.