Si tienes anteojos viejos en casa, no los tires. En Chile, la tendencia DIY propone darles una segunda vida para decorar y ahorrar. Esta propuesta invita a transformar lo que ya no usas en objetos útiles para distintos espacios del hogar, sin gastar dinero y con un toque personal.
Entre las propuestas destacan convertir las monturas en una lupa casera para leer etiquetas o hacer manualidades, usar la montura como organizador de escritorio para tarjetas y notas, convertirla en un marco de fotos único y, por último, intervenirla como objeto decorativo con pintura o intervención creativa para darle un toque distinto a cualquier ambiente.
Materiales básicos: lentes viejos, un destornillador pequeño si la montura tiene tornillos, pegamento resistente o silicona y un paño limpio. Estos elementos permiten empezar sin gastar de más y ver resultados que valen la pena.
Para empezar, desarma la montura con un destornillador si tiene tornillos y, con un poco de paciencia y pegamento, adapta cada pieza a la idea elegida. No necesitas herramientas sofisticadas: con lo que ya tienes en casa puedes lograr resultados que se ven profesionales y, al mismo tiempo, reduces la basura que generamos.